El Everton vuelve a ponerse a la venta: The Friedkin Group busca salida
El Everton afronta un nuevo capítulo de incertidumbre después de que The Friedkin Group anunciara que pone el club a la venta apenas un año y medio después de comprarlo por más de 400 millones de libras.

El Everton encara un nuevo periodo de inestabilidad después de que The Friedkin Group comunicara este viernes que abre la puerta a una venta total del club. La decisión llega poco más de un año después de que la empresa estadounidense desembolsara más de 400 millones de libras por el 99,5% de las acciones y deja al equipo de David Moyes ante otro cambio de rumbo, con un precio estimado de salida de entre 750 y 800 millones.
- The Friedkin Group pagó más de 400 millones de libras por el Everton en diciembre de 2024.
- El presidente Dan Friedkin no ha asistido a ningún partido del equipo y nunca ha hablado con David Moyes desde su regreso.
- El intento de vender al canterano Harrison Armstrong al Nottingham Forest desató las protestas de la afición.
- El club asume deudas de unos 468 millones de libras y busca comprador por entre 750 y 800 millones.
- David Moyes se enteró de la posible venta al mismo tiempo que el público.
Por qué The Friedkin Group quiere vender el Everton
El comunicado de apenas 170 palabras con el que TFG anunció su intención de testar el mercado refleja la frialdad con la que la propiedad ha gestionado su etapa en Merseyside. El grupo con sede en Houston, dueño también de la Roma, llegó en diciembre de 2024 con la promesa de cerrar la crisis económica y anímica que dejó la caótica etapa de Farhad Moshiri. Sin embargo, el proyecto se ha quedado en un intento: la energía y el capital se han concentrado en el club italiano, mientras el Everton ha vivido una gestión distante.
El presidente Dan Friedkin no ha presenciado ningún partido del Everton desde la compra y, según reconoció el propio David Moyes, tampoco ha hablado con el técnico escocés desde que este aterrizó en el banquillo en enero de 2025. Esa desconexión convirtió la tolerancia inicial de la afición en abierta hostilidad durante un verano marcado por decisiones deportivas difíciles de entender.
La venta frustrada de Harrison Armstrong y el verano que lo cambió todo
El punto de ruptura llegó con el intento de traspasar a Harrison Armstrong, una de las joyas de la cantera, al Nottingham Forest por 40 millones de libras. El acuerdo estaba cerrado por TFG hasta que la noticia se filtró y la afición reaccionó con amenazas de protesta durante el partido en Bournemouth. La presión obligó a la propiedad a bloquear la operación del centrocampista de 19 años, pero el daño ya estaba hecho: aquel movimiento se percibió como una rectificación cosmética tras una decisión catastrófica.
El mercado no mejoró. El Everton vendió a Iliman Ndiaye al Manchester City por 65 millones de libras y dejó salir a Beto rumbo a la Fiorentina. La llegada de Folarin Balogun desde el Mónaco se cayó en el último momento, sin margen para buscar alternativas. Moyes se quedó con solo 18 jugadores de campo senior y sin un delantero de garantías, un escenario que terminó de agotar el crédito de los propietarios.
Sospecho que se sorprendieron al tener que pagar más de 35 millones de libras al Burnley por el incumplimiento de las normas financieras.
Qué se juega el Everton en esta nueva venta
La entidad arrastra una deuda actual de aproximadamente 468 millones de libras, una cifra que cualquier comprador asumirá junto al precio de adquisición. El experto en finanzas del fútbol Kieran Maguire calcula que TFG intentará cerrar una venta completa por entre 750 y 800 millones, una horquilla que se apoya en el atractivo del club dentro de un mercado con escasez de oportunidades.
Solo hay 20 equipos en la Premier League y el Everton ofrece historia, una afición que llena un estadio de más de 50.000 espectadores y una base financiera saneada en comparación con la herencia de Moshiri. Maguire cree que la diligencia debida realizada por los Friedkin deja al club sin sorpresas ocultas: los problemas se han identificado y resuelto, por lo que el siguiente paso es superar el examen de la Premier League sobre idoneidad de los propietarios y origen de los fondos.
Por qué el Everton es un activo atractivo para inversores
El traslado al nuevo estadio de Bramley Moore Dock elimina la necesidad de invertir en infraestructura, un factor que encarece la compra de otros clubes. A ello se suma que el Everton es un habitual de la Premier League y cuenta con una masa social fiel. Todo eso convierte al club en una oportunidad lista para acelerar el proyecto deportivo, especialmente para inversores estadounidenses que buscan franquicias accesibles en el fútbol europeo.
Maguire apunta a que el mercado vive un momento alcista y que la escasez de clubes de élite disponibles juega a favor del Everton. Mientras una franquicia deportiva en Estados Unidos puede superar los 5.000 millones de dólares, un club de la Premier League con estadio nuevo y finanzas ordenadas supone una alternativa considerablemente más barata y con proyección global.
La distante relación entre Dan Friedkin y David Moyes
La brecha entre la propiedad y el banquillo quedó expuesta de nuevo cuando Moyes admitió que se enteró de la posible venta a la misma hora que los aficionados. El técnico, que regresó al club con la ambición de devolverlo a los puestos europeos, se mostró decepcionado por someter a la afición a otro periodo de incertidumbre sobre quiénes son sus dueños.
Me decepciona que los aficionados del Everton tengan que pasar por otro periodo de '¿quiénes son nuestros propietarios?'
Esa desconexión contrasta con la implicación de TFG en la Roma, un club que disputa la Champions League y que ofrece mayores posibilidades de competir con regularidad en la máxima competición europea. Para Maguire, la realidad es clara: Everton y Roma no ocupan el mismo lugar en la estrategia del grupo.
Qué necesita un comprador para hacerse con el Everton
El proceso de venta no termina con el acuerdo de precio. Cualquier aspirante deberá superar el control de la Premier League, que evalúa tanto la idoneidad personal de los propietarios como la capacidad de demostrar el origen de los fondos no solo para comprar, sino para sostener el proyecto a medio plazo. Es una barrera que aleja a inversores especulativos y filtra a quienes buscan una rentabilidad rápida.
Moyes, por su parte, no esconde su disposición a vender las bondades del club. Ha asegurado que está deseando encontrar a las personas adecuadas para llevar al Everton más lejos y que, si alguien quiere hablar con él, será el primero en decir que merece la pena comprar este club. Su respaldo es un activo más para una operación que definirá el futuro inmediato de la entidad.
Preguntas frecuentes
¿Por qué The Friedkin Group vende el Everton?
La propiedad estadounidense ha mantenido una gestión distante, con el presidente Dan Friedkin sin pisar Goodison Park y sin contacto con David Moyes. El verano fallido en el mercado y la presión de la afición por el intento de vender a Harrison Armstrong terminaron de romper la relación.
¿Cuánto pide el Everton para su venta?
Según el experto Kieran Maguire, The Friedkin Group buscará entre 750 y 800 millones de libras por la venta total del club, asumiendo el comprador una deuda actual cercana a los 468 millones de libras.
¿Quién podría comprar el Everton ahora?
El mercado apunta a inversores estadounidenses como los principales candidatos. El Everton ofrece un estadio nuevo, una afición fiel y finanzas saneadas tras la salida de Moshiri, lo que lo convierte en un activo atractivo dentro de una Premier League con escasez de oportunidades de compra.