El golazo de Baena al Espanyol se celebra hasta en Corea del Sur: locura rojiblanca mundial
Álex Baena firmó en el minuto 89 un golazo ante el Espanyol que dio al Atlético de Madrid su sexta victoria consecutiva. La euforia por el 0-1 traspasó fronteras y se vivió con especial intensidad en Corea del Sur, donde el conjunto colchonero gana seguidores desde el desembarco de Kang-in Lee.

El Atlético de Madrid sumó su sexta victoria consecutiva gracias a un golazo de Álex Baena en el minuto 89 ante el Espanyol. El almeriense recibió de Julián Alvarez en la frontal, se perfiló y sacó un derechazo inapelable que se coló por la escuadra de Ángel Fortuño. Ese 0-1 desató una celebración que no se limitó al campo ni a la grada visitante: cruzó el planeta y se vivió de forma muy especial en Corea del Sur.
- Álex Baena resolvió en el minuto 89 con un zurdazo... un derechazo a la escuadra tras pase de Julián Alvarez.
- El Atlético de Madrid encadenó su sexta victoria consecutiva de la temporada.
- La afición coreana vibró con el tanto en pleno prime time, a las 21:00 hora local.
- Kang-in Lee no estaba sobre el césped, pero el gol se celebró como si fuera de la propia selección surcoreana.
- El club rojiblanco refuerza su creciente vínculo con Corea del Sur desde la llegada del ex del Valencia y Mallorca.
Un golazo de Baena en el minuto 89 que vale una sexta victoria seguida
El partido se le estaba haciendo largo al Atlético, que había gozado de ocasiones más que suficientes para abrir el marcador bastante antes. Sin embargo, el Espanyol resistía con orden y el crono avanzaba hacia el tramo final. Entonces Julián Alvarez, con la pausa que le caracteriza, vio el desmarque de Álex Baena en la frontal y le puso un balón medido.
El almeriense controló lo justo, se acomodó el cuero y soltó un latigazo con la derecha que se metió por toda la escuadra de Fortuño. Imposible para el guardameta. El tanto desencadenó una explosión de alegría entre los jugadores, el banquillo y los seguidores rojiblancos desplazados, que veían cómo su equipo firmaba un nuevo triunfo para mantenerse en una dinámica inmejorable.
La locura del golazo de Baena que llegó hasta Corea del Sur
La celebración del 0-1 tuvo una dimensión global que sorprendió incluso a los propios protagonistas. Miles de aficionados surcoreanos siguieron el desenlace del encuentro en directo y estallaron con el disparo de Baena. La escena recordó a las grandes noches europeas, pero con un acento muy particular: el cariño creciente de un país entero hacia el Atlético de Madrid.
El horario ayudó a que la euforia no decayera en el país asiático. El duelo comenzó a las 14:00 en España, lo que significaba que en Corea del Sur eran las 21:00. Nada de madrugar ni de trasnochar: el gol llegó en pleno horario estelar, con toda la audiencia pendiente de lo que hacía el equipo colchonero en Cornellà.
Kang-in Lee y el creciente vínculo del Atlético con Corea del Sur
Aunque Kang-in Lee no pudo estar sobre el terreno de juego, su presencia se dejó sentir desde la distancia. El tanto de Baena se vivió en el país asiático con una pasión similar a la que despierta su selección. Desde que el centrocampista surcoreano aterrizó en el Metropolitano tras sus etapas en Valencia y Mallorca, la afición de Corea del Sur ha ido construyendo una conexión cada vez más fuerte con el club rojiblanco.
Ese vínculo se traduce en seguimiento diario, expectación por cada alineación y una comunidad de seguidores que crece partido a partido. La imagen de Baena marcando ante el Espanyol, celebrado a miles de kilómetros como si fuera un triunfo propio, confirma que el Atlético ha pasado a ocupar un espacio relevante en el fútbol surcoreano.
Ocasiones de sobra hasta el golazo final de Baena
El Atlético mereció abrir la lata mucho antes. Generó aproximaciones claras y mantuvo la iniciativa durante buena parte del encuentro, pero le faltó acierto en los metros finales. La defensa del Espanyol y su portero sostuvieron el empate hasta el último suspiro, alimentando la sensación de que el partido podía escaparse pese al dominio visitante.
A pesar de que no estaba Kang-in Lee sobre el verde, el tanto se cantó como si fuese de la propia selección de Corea del Sur.
La insistencia acabó teniendo premio. La conexión entre Julián Alvarez y Baena desniveló la balanza justo cuando el empate parecía el desenlace más probable. Ese tipo de victorias, sufridas y resueltas en el tiempo añadido, refuerzan la confianza de un bloque que no se cansa de ganar.
Qué supone esta sexta victoria consecutiva para el Atlético de Madrid
Encadenar seis triunfos seguidos no es una cuestión menor en una temporada tan exigente. El equipo de Simeone ha encontrado una regularidad que le permite ilusionarse con pelear por objetivos importantes en todas las competiciones. Cada semana suma argumentos, y este triunfo agónico ante el Espanyol refuerza la moral colectiva de cara a los próximos compromisos.
El gol de Baena, además, amplía las opciones ofensivas de un Atlético que ha aprendido a ganar de muchas maneras. La pegada desde la segunda línea, el talento de Julián Alvarez en la creación y la capacidad de mantener la calma hasta el final se han convertido en señas de identidad de un equipo que sigue creciendo.
Preguntas frecuentes
Preguntas frecuentes
¿Cómo fue el gol de Álex Baena ante el Espanyol?
Baena recibió un pase de Julián Alvarez en la frontal, se perfiló hacia su pierna derecha y sacó un disparo que entró por la escuadra de Ángel Fortuño. El gol llegó en el minuto 89 y dio la victoria al Atlético por 0-1.
¿Por qué el gol de Baena se celebró tanto en Corea del Sur?
La afición surcoreana ha desarrollado un vínculo muy fuerte con el Atlético desde la llegada de Kang-in Lee. El partido se jugó a las 21:00 hora local, en pleno prime time, y el tanto se celebró con la intensidad de un gol de la propia selección de Corea del Sur.
¿Cuántas victorias consecutivas lleva el Atlético de Madrid?
Con el triunfo ante el Espanyol, el Atlético de Madrid sumó su sexta victoria consecutiva de la temporada, un dato que refleja el gran momento de forma del equipo dirigido por Diego Simeone.