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El gran fracaso del Arsenal en el mercado deja a Arteta con una sola salida

El Arsenal terminó el mercado sin el delantero diferencial que Mikel Arteta pidió para dar un salto de nivel. Tras quedarse corto en las negociaciones por Morgan Rogers, Vinicius Jr y Julián Álvarez, el club londinense deberá buscar soluciones creativas para mejorar el ataque del campeón con lo que ya tiene en plantilla y con ajustes tácticos.

NatillaPorNatilla6 min de lectura
Mikel Arteta gesticula en la banda del Arsenal durante un partido de la Premier League en el Emirates Stadium.
Mikel Arteta gesticula en la banda del Arsenal durante un partido de la Premier League en el Emirates Stadium.

El Arsenal afronta el arranque de temporada con la sensación de que le faltó rematar la faena en el mercado. El club londinense se movió con ambición por Morgan Rogers, Vinicius Jr y Julián Álvarez, pero no logró cerrar ninguna de las tres operaciones. Esa falta de acierto deja a Mikel Arteta ante un escenario incómodo: tendrá que exprimir la plantilla que ya tiene y recurrir a soluciones tácticas para elevar un ataque que pedía a gritos una estrella diferencial.

Qué buscaba el Arsenal en el mercado de verano

El mensaje de Arteta tras caer en la final de la Champions League en Budapest fue una declaración de intenciones. El técnico vasco habló de tomar decisiones importantes, de mostrar ambición y de actuar con rapidez e inteligencia para alcanzar otro nivel. Su discurso se interpretó como una petición directa de un talento ofensivo de primer orden capaz de desatascar partidos y dar un salto definitivo al equipo.

Esa pieza no llegó. El club sí mostró ambición y firmó operaciones inteligentes en otras zonas del campo, pero la guinda del proyecto quedó pendiente. La percepción dentro y fuera del club es que el Arsenal tenía plantilla para comportarse como campeón y pisar el acelerador, pero el ataque se quedó más corto de lo esperado.

  • El Arsenal intentó sin éxito los fichajes de Morgan Rogers, Vinicius Jr y Julián Álvarez.
  • La defensa se reforzó con Ezri Konsa y el centro del campo con Bruno Guimaraes.
  • Christos Tzolis fue la única incorporación ofensiva de garantías limitadas.
  • Arteta valora ajustes tácticos para compensar la falta de un delantero estrella.

Por qué no se cerraron los grandes objetivos ofensivos

El Arsenal sabía que el abanico de delanteros capaces de marcar diferencias de verdad era muy reducido y que la mayoría pertenecía a los grandes clubes españoles. Eso obligaba a intentar operaciones de máximo nivel, con un margen de error mínimo. En el caso de Vinicius, el club londinense llegó a creer que el acuerdo era posible, pero el Real Madrid reaccionó con una oferta de renovación que nadie esperaba y Florentino Pérez evitó a toda costa la pérdida de prestigio que supondría dejar marchar a su estrella.

La operación por Rogers se topó con una realidad simple: el Chelsea llegó con una valoración que el Arsenal nunca estuvo dispuesto a igualar. En el club londinense explican que no fue una cuestión de esperar demasiado, sino de respetar el contexto de un Mundial y de no entrar en una puja desproporcionada. Aun así, hay voces que critican que se alargó la decisión mientras el precio subía, con la mirada puesta en un objetivo más ambicioso.

El debate sobre la gestión de Andrea Berta

La figura del director deportivo Andrea Berta ha quedado bajo el microscopio. Su estilo de trabajo, basado en manejar varias negociaciones a la vez y mover piezas de forma constante, ha generado opiniones encontradas. Los defensores de su método recuerdan que gracias a esa manera de operar llegaron Konsa y Bruno Guimaraes, con el brasileño señalado ya como un fichaje transformador para el centro del campo.

Los críticos, en cambio, apuntan a que ese enfoque no se aplicó bien a la búsqueda del extremo izquierdo. El Arsenal necesitaba un perfil muy concreto y escaso, y cualquier error en esa franja del mercado podía salir caro. En situaciones así, sostienen incluso los más escépticos, es preferible mantener la disciplina y esperar antes que firmar a un jugador equivocado solo por hacer algo.

Un ataque con menos fondo y menos velocidad

El efecto neto de la ventana deja una lectura difícil de explicar incluso dentro del propio club. La línea ofensiva perdió profundidad respecto al curso pasado y también velocidad, un cóctel poco habitual para un equipo que aspira a repetir título. Hubo salidas de jugadores preparados para la Premier League que no fueron compensadas con incorporaciones de nivel equivalente.

Parte del club defiende que había que aprovechar las oportunidades de venta por futbolistas que iban a disponer de menos minutos y que la situación de Gabriel Martinelli arrastraba condicionantes anteriores a este verano. El brasileño ya había manifestado en el pasado su deseo de salir. Con todo, la sensación general es que el tramo final del mercado fue más caótico de lo deseable.

Las soluciones tácticas que prepara Arteta

Sin un fichaje de relumbrón para la delantera, el cuerpo técnico confía en el trabajo diario y en los ajustes de sistema. Eberechi Eze se adaptará más al perfil izquierdo para el que fue pensado en un principio, una ubicación que traerá consigo una variante en la estructura: Calafiori y Hincapie ganarán presencia por fuera, tal y como se pudo ver en el gol de Saka ante el Aston Villa.

Saka y Madueke también pueden actuar en la izquierda, mientras que Mikel Merino ya domina la posición de delantero centro. La gran esperanza pasa por recuperar la versión consistente del tridente formado por Havertz, Odegaard y Saka, cuya ausencia prolongada marcó la recta final del curso pasado. Si los tres logran encadenar minutos con regularidad, la perspectiva sobre el ataque puede cambiar por completo.

La advertencia sobre la gestión física

Queda una duda razonable sobre si Arteta ha aprendido la lección de la temporada anterior en cuanto a intensidad de entrenamientos y rotaciones. El calendario apretado exige dosificar esfuerzos, y la tentación de alinear siempre a los mejores puede volver a pasar factura en los meses decisivos.

El mercado de enero y el recuerdo de Semenyo

Si la situación se complica, el Arsenal no descarta moverse en el mercado invernal. Eli Junior Kroupi, del Bournemouth, aparece como una opción prácticamente segura, y el contexto de Julián Álvarez e incluso de Vinicius podría haber cambiado para entonces. La mera mención de enero reabre una herida interna: Antoine Semenyo quiso fichar a principios de año por un precio asequible y no se ejecutó la operación.

Arteta ha tomado nota de cómo el Manchester City actúa sin dudar cuando identifica a un objetivo. El técnico conserva a sus campeones en buena forma y mantiene un control total del proyecto, una ventaja ligada a su condición de entrenador más longevo de la élite. La paradoja es clara: por haber construido una plantilla tan completa, el gran fallo del verano se siente con más fuerza que en casi cualquier otro club.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el Arsenal no fichó a Vinicius Jr?

El Arsenal llegó a creer que la operación era viable, pero el Real Madrid reaccionó con una oferta de renovación inesperada. Florentino Pérez no estaba dispuesto a asumir el coste de imagen que supondría perder a su principal estrella.

¿Qué pasó con el intento del Arsenal por Morgan Rogers?

El Chelsea presentó una valoración económica que el Arsenal nunca estuvo dispuesto a igualar. En el club londinense sostienen que no era cuestión de esperar demasiado, sino de no entrar en una puja que consideraban desproporcionada.

¿Quién jugará de delantero en el Arsenal sin un fichaje estrella?

Eberechi Eze se adaptará al perfil izquierdo, Saka y Madueke también pueden actuar en esa banda, y Mikel Merino se ha consolidado como alternativa en la punta. La gran baza es recuperar la regularidad de Havertz, Odegaard y Saka.

Elaborada a partir de la información de The Independent.