El Manchester United gasta 155 millones en tres mediocentros y deja cojo el resto de la plantilla
El Manchester United quedó eliminado de la Carabao Cup entre abucheos y gestos de apatía en Old Trafford. La planificación deportiva de Jason Wilcox está en el punto de mira después de invertir 155 millones de libras en tres mediocentros mientras otras posiciones quedaban desatendidas. Michael Carrick carga con la presión en el banquillo, pero la directiva también tiene parte de responsabilidad.

El Manchester United se despidió el miércoles de la Carabao Cup en un ambiente cargado de abucheos y desgana, el último capítulo de una temporada decepcionante en las competiciones de copa. Michael Carrick y sus futbolistas fueron el blanco de las críticas desde la grada. Jason Wilcox, director deportivo del club, abandonó el palco con cara de pocos amigos, pero tanto él como el resto de la cúpula directiva deben asumir su parte de culpa por las decisiones tomadas.
El fútbol funciona así: la afición distingue con rapidez lo que funciona de lo que no y emite su veredicto sin rodeos. Carrick y los jugadores son la cara visible de la entidad, los que atienden a la prensa y los que representan a los patrocinadores. Sin embargo, la responsabilidad de lo que ocurre en el césped no recae únicamente en ellos.
- El United invirtió 155 millones de libras en tres mediocentros y dejó otras posiciones sin reforzar.
- La afición mezcló abucheos por la eliminación con apatía hacia la deriva general del club.
- Carrick afronta más presión si el equipo pierde este domingo contra el Fulham.
- Wilcox evitó dar explicaciones públicas pese a las dudas sobre la planificación deportiva.
- El equipo ocupa la decimotercera posición en la Premier League.
Una eliminación que destapa los agujeros de la plantilla del United
Encarar la contratación de centrocampistas tenía lógica tras la marcha de Casemiro y las carencias de Manuel Ugarte, pero no era la única zona que necesitaba refuerzos. Dentro del club se reconocía que la plantilla presentaba carencias generales, y aun así la apuesta por tres jugadores de la misma demarcación resultó poco variada y está pasando factura.
Fichar a jugadores de otros clubes de la Premier League rara vez sale barato, aunque reduce el tiempo de adaptación. Con los problemas en el lateral izquierdo y las limitaciones de Joshua Zirkzee, buscar una opción más económica que los 50 millones de Andrey Santos habría permitido repartir mejor los recursos en beneficio del conjunto de la plantilla.
Por qué la estrategia de fichajes del United queda en entredicho
El Brighton llegó a Old Trafford con un once muy renovado y aun así remontó un 2-0 en contra para acabar ganando con justicia. Su plantilla reúne talento captado en clubes de siete países distintos durante el último mercado estival, mientras que el United cerró cuatro incorporaciones procedentes de rivales de la propia Premier League. La diferencia de criterio entre ambos modelos salta a la vista.
Resulta paradójico que el fichaje más rentable del pasado verano fuera el de Senne Lammens, llegado desde el Royal Antwerp, tanto por precio como por regularidad. El análisis definitivo sobre Carrick y Wilcox no podrá hacerse hasta que Carlos Baleba, el más caro de los tres refuerzos de verano, esté disponible, porque sus características deberían resolver la falta de movilidad en la medular.
El silencio de Wilcox contrasta con la presión que soporta Carrick
Wilcox sí ha intervenido en los canales internos del club. El 30 de octubre de 2025, después de tres victorias consecutivas, habló del proyecto a largo plazo, que quedó descarrilado con el despido de Ruben Amorim poco más de dos meses después. En aquel momento la situación parecía encarrilada, pero desde entonces el director deportivo solo ha comparecido para comunicar ceses y no muestra interés por dar la cara cuando llegan los malos resultados.
En Europa es habitual que los directores deportivos atiendan a los medios, pero en la Premier League esa costumbre no termina de asentarse. En el United el mutismo se acrecienta con el equipo instalado en la decimotercera plaza de la tabla.
La trayectoria de Wilcox en el United y las decisiones que condicionan el presente
Wilcox llegó al club en 2024 procedente del Southampton, inicialmente como director técnico, y participó en la decisión de mantener a Erik ten Hag después de una octava posición en la Liga. El neerlandés fue destituido más tarde por un mal arranque de la temporada siguiente. Amorim llegó desde el Sporting pese a que su planteamiento no encajaba con la plantilla disponible y sin presupuesto para acometer la renovación necesaria. El United acabó decimoquinto y perdió la final de la Europa League ante el Tottenham con una imagen pobre.
Cuando Amorim fue despedido catorce meses después, Wilcox recibió una nueva oportunidad para corregir la situación. Carrick tampoco queda libre de reproches: su equipo rinde por debajo de lo esperado y las goleadas ante el recién ascendido Ipswich y el Sabah azerbaiyano no ocultan un inicio de temporada flojo.
La defensa ha encajado siete goles en cuatro jornadas de Premier League, y ante el Brighton la pareja formada por Leny Yoro y Ayden Heaven estuvo al borde del desastre. La línea de ataque también se ha mostrado desconectada. Wilcox gozaba de buena reputación como responsable de la cantera del Manchester City, donde quienes trabajaron con él lo consideraban un profesional excelente, pero su salto a la cúpula del United le ha colocado bajo el foco y las críticas.
Si JJ Gabriel terminara marchándose, muchos aficionados se sentirían frustrados, pero no sería justo culpar a Wilcox, que ha trabajado intensamente para convencer al jugador de que se quede, incluso a través de su círculo más cercano. Con el poder llega una gran responsabilidad en el United, aunque solo Carrick parece obligado a asumirla. Ten Hag y Amorim cayeron por sus errores mientras otros seguían en sus puestos. Carrick y Wilcox comparten el interés por que el equipo funcione, pero da la sensación de que solo uno pagará las consecuencias si la cosa no mejora.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto gastó el Manchester United en los tres mediocentros del verano?
El United invirtió 155 millones de libras en tres centrocampistas durante el mercado estival. Andrey Santos costó 50 millones y Carlos Baleba fue la incorporación más cara de las tres, mientras que otras posiciones quedaron sin reforzar.
¿Qué responsabilidad tiene Jason Wilcox en la crisis del Manchester United?
Como director deportivo, Wilcox ha supervisado la estrategia de fichajes y participó en decisiones como la continuidad inicial de Erik ten Hag o el fichaje de Ruben Amorim. Su gestión está en entredicho por concentrar el gasto en una sola demarcación y por su escasa comparecencia pública en los malos momentos.
¿Cuándo juega el Manchester United su próximo partido de Premier League?
El United visita al Fulham este domingo en partido de Premier League. Una derrota en Craven Cottage aumentaría de forma considerable la presión sobre Michael Carrick, con el equipo situado en la decimotercera posición.