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El primer Balón de Oro de la historia cumple 100 años en Pozuelo de Alarcón

El trofeo que ganó Félix Quesada en 1926, jugador del Real Madrid, sigue en manos de su familia. Sus sobrinas nietas lo conservan en una vitrina de su casa de Pozuelo de Alarcón, con la caja original y alguna abolladura. Fue otorgado por votación popular tras un partido contra el Sevilla.

JaviPorJaviVerified account8 min de lectura
Vitrina en una casa de Pozuelo de Alarcón con el primer Balón de Oro de 1926, una caja antigua y recuerdos del Real Madrid.
Vitrina en una casa de Pozuelo de Alarcón con el primer Balón de Oro de 1926, una caja antigua y recuerdos del Real Madrid.

El Balón de Oro que cada año entrega France Football no fue el primero en lucir ese nombre. Cien años atrás, en 1926, el defensa del Real Madrid Félix Quesada recibió un galardón idéntico en denominación, elegido por votación popular como el mejor jugador de un único partido contra el Sevilla. Aquel trofeo centenario no se ha perdido: sigue en manos de su familia, concretamente en una vivienda de Pozuelo de Alarcón.

  • El primer Balón de Oro se entregó en 1926, tres décadas antes del que hoy conoce el fútbol mundial.
  • Lo ganó Félix Quesada, defensa del Real Madrid, tras una votación popular en un partido contra el Sevilla.
  • El trofeo lo conservan sus sobrinas nietas en una casa de Pozuelo de Alarcón.
  • Quesada jugó 249 partidos con el Real Madrid y ganó 18 títulos, incluidos dos de Liga y dos de Copa.
  • El galardón nació como una adaptación futbolística de la Oreja de Oro que recibían los toreros.

Dónde está el primer Balón de Oro de 1926

Las sobrinas nietas de Félix Quesada, Quesada Horta y Quesada Martínez, guardan el premio en el domicilio de Elena, una de ellas, en Pozuelo de Alarcón. La pieza se exhibe en una vitrina repleta de recuerdos familiares y del Real Madrid, acompañada por la caja original en la que fue entregada. El paso del tiempo ha dejado alguna pequeña abolladura en el metal, y la leyenda familiar cuenta que en su larga vida llegó a utilizarse incluso como objeto arrojadizo en más de una discusión.

Elena no llegó a conocer personalmente a Félix, fallecido por enfermedad el 9 de julio de 1959. La conexión con el trofeo le llegó a través de su padre, que cuidó de la viuda del futbolista en sus últimos años. “Mi tío abuelo estaba casado y su mujer murió hará unos 30 años. Mi padre se había encargado de ella en los últimos años, porque no tenía mucha más familia. Vivía en la calle Fernando VI. Cerca de la cervecería Santa Ana, detalle que recuerdo porque iba todos los días a tomar el aperitivo allí. Era una casa de toda la vida, antigua y con pasillos muy largos. Desde que coges la sopa en la cocina hasta que llegas al salón, ya se ha enfriado. Yo fui una vez, cuando era pequeña, y recuerdo que ese salón daba un poquito de cosa. Todo estaba tapado con sábanas blancas y los muebles eran gigantes. Imagino, aunque no lo sé a ciencia cierta, que cuando ella murió se repartió lo que había en la casa entre las personas que quedaban. Y fue entonces cuando papá cogería el Balón, que luego he guardado yo”, relata.

Félix Quesada, un defensa histórico del Real Madrid

Nacido el 1 de julio de 1902 en la calle Fúcar número 4 de Madrid, Félix Quesada Mas se formó en el Recreativo Español antes de recalar en el Real Madrid. Su llegada a Chamartín se produjo con un destino teórico en las categorías inferiores, pero su jerarquía sobre el campo lo empujó pronto al primer equipo. De blanco disputó 249 partidos a lo largo de 14 temporadas y levantó 18 títulos, una cifra que incluye dos campeonatos de Liga y dos Copas.

Considerado un futbolista combativo por los suyos y contundente por los rivales, fue uno de los primeros defensas especializados en el lanzamiento de penaltis. De esa faceta nacieron la mayoría de los 32 goles que firmó como madridista. Nueve veces internacional con España, participó en la victoria por 4 a 3 contra Inglaterra en el estadio Metropolitano en mayo de 1929, primer triunfo histórico ante el combinado británico fuera de las islas.

De la Oreja de Oro taurina al Balón de Oro futbolístico

El galardón que recibió Quesada fue una adaptación al fútbol de la Oreja de Oro que ya se entregaba a toreros en aquella España taurina. La Asociación de la Prensa de Madrid, que aquel mismo año había premiado al diestro vasco Martín Agüero por su faena en Vista Alegre, decidió crear un reconocimiento equivalente para el mejor jugador del Real Madrid-Sevilla disputado el 23 de septiembre de 1926.

El partido no tenía carácter oficial. De hecho, dos días después se jugó un segundo encuentro entre ambos equipos, una práctica habitual cuando los desplazamientos resultaban largos y costosos. Cada entrada para el duelo incluía un boletín de votación, pero el proceso no era tan sencillo como podría parecer hoy: los sufragios debían depositarse personalmente en la sede de la Asociación, en la calle Carretas 10 de Madrid, antes del 2 de octubre. Las urnas se trasladaron después a una notaría de la calle Barquillo 21 para el recuento oficial.

La polémica votación que encumbró a Quesada

El nombre del ganador se publicó en la prensa el 5 de octubre. Félix Quesada arrasó con 1.154 votos, muy por delante de los 177 que sumó Manuel Roldán, delantero del Sevilla, en segunda posición. La lógica del resultado no tardó en generar debate: al haberse jugado el partido en Madrid, los futbolistas locales partían con la ventaja de un electorado potencialmente formado por residentes en la capital. La abrumadora diferencia entre el primero y el segundo alimentó la discusión.

La entrega del premio se celebró el 10 de octubre, aprovechando un Real Madrid-Unión Sporting del campeonato Centro en el que los blancos ganaron 3-2. El periodista Rafael Marquina, de El Heraldo, fue el encargado de poner el galardón de Talleres Ibarra en manos de Quesada, en reconocimiento al papel de la prensa en la creación del trofeo. Una fotografía inmortalizó aquel momento.

Qué fue de Quesada tras el Balón de Oro

El defensa madrileño se mantuvo como fijo en el Real Madrid durante la década siguiente, hasta que la Guerra Civil lo apartó temporalmente del fútbol en septiembre de 1936. Durante esa etapa trabajó como procurador de los tribunales, aunque terminó regresando a su pasión: primero como entrenador y después como seleccionador nacional.

En el banquillo de España formó un triunvirato junto a Paulino Alcántara y Luis Iceta tras el Mundial de Brasil de 1950. Su breve periplo al frente de la selección dejó una victoria ante Suiza y dos empates a domicilio frente a Bélgica y Suecia. Quesada murió pocos años después, a los 57, justo cuando empezaba a tomar forma el Balón de Oro de France Football. En 1956 lo ganó Stanley Matthews y se abrió una nueva era. Pero el primero, un siglo atrás, había llevado el nombre de Félix Quesada.

“Mi padre sí sabía lo que era y la importancia que tenía. Por eso lo hemos guardado, aunque en casa no seamos muy futboleros. Me llama la atención el interés que provoca”, afirma Elena.

La viuda que vivió para el Real Madrid

María Rodríguez Agudo, conocida como “la tía Maruja”, fue mucho más que la esposa de Félix Quesada. Hija de un concejal del ayuntamiento de Madrid y hermana de uno de los socios más activos del Real Madrid de la época, ella misma se convirtió en la afiliada número 1 del club, en un tiempo en que las numeraciones masculina y femenina funcionaban por separado. Elena la recuerda como una mujer que se presentaba siempre como “la mujer de Félix Quesada” y que vivía obsesionada con el conjunto blanco. “Siempre fue la mujer de Félix Quesada, ella misma se presentaba así. Vivía para el Real Madrid. Lo tenía en boca todo el día y estaba al tanto de todo, prácticamente obsesionada. Creo que cuando murió no se portaron demasiado bien desde el club, pero la verdad es que no sé exactamente qué pasó”, añade su sobrina nieta.

Félix y María no tuvieron hijos. Cuando ella falleció, los objetos que conservaba del Real Madrid se repartieron entre la familia. Muchas cosas se perdieron con el tiempo y las mudanzas, pero sobrevivieron fotografías, recortes de prensa de la época y, sobre todo, el Balón de Oro. Aquel legado ha servido además para que Elena recupere el contacto con parte de la familia después de muchos años.

El homenaje pendiente a un pionero del fútbol español

La familia de Félix Quesada mantiene viva la memoria del primer Balón de Oro de la historia. Elena, la sobrina nieta que custodia el trofeo en Pozuelo de Alarcón, espera que la difusión de esta historia sirva para rendir homenaje a un futbolista que marcó una época en el Real Madrid y en la selección española. Cien años después de aquel partido contra el Sevilla, el reconocimiento al primer ganador de un premio con este nombre sigue pendiente en gran parte. “Y ojalá todo esto sirva para rendirle homenaje”, cierra.

Preguntas frecuentes

¿Quién ganó el primer Balón de Oro de la historia?

El primer Balón de Oro lo ganó Félix Quesada, defensa del Real Madrid, en 1926. Fue elegido por votación popular como el mejor jugador de un partido contra el Sevilla. El trofeo se entregó tres décadas antes del primer Balón de Oro de France Football.

¿Dónde se guarda actualmente el primer Balón de Oro?

El trofeo lo conservan las sobrinas nietas de Félix Quesada en una vivienda de Pozuelo de Alarcón, en la Comunidad de Madrid. Se exhibe en una vitrina con la caja original y otros recuerdos del Real Madrid.

¿Cuántos partidos jugó Félix Quesada con el Real Madrid?

Félix Quesada disputó 249 partidos oficiales con el Real Madrid a lo largo de 14 temporadas. Ganó 18 títulos, entre los que destacan dos campeonatos de Liga y dos Copas.

Elaborada a partir de la información de Marca.