El Rayo Vallecano carga contra jugar en Leganés: “Puede suponer el descenso”
El Rayo Vallecano ha emitido un nuevo comunicado en el que denuncia tener que disputar su partido contra el Racing de Santander en Leganés por segunda vez esta temporada. El club madrileño habla de atropello, perjuicio para su afición y para el barrio, y advierte de consecuencias deportivas catastróficas a final de curso.

El Rayo Vallecano ha vuelto a alzar la voz. El club franjirrojo emitió este jueves un nuevo comunicado en el que muestra su rechazo a tener que disputar el encuentro del sábado ante el Racing de Santander en el Estadio Ontime Butarque de Leganés, en lugar de hacerlo en Vallecas. Es la segunda vez esta temporada que el equipo madrileño se ve obligado a ejercer como local lejos de su barrio, una situación que la entidad considera un atropello y que eleva el tono de su protesta institucional.
El Rayo denuncia un triple perjuicio por no jugar en Vallecas
El comunicado del Rayo Vallecano desglosa el daño que, a juicio de la directiva, supone no poder abrir las puertas de su estadio. En primer lugar, subraya el perjuicio innecesario que se causa a su afición. En segundo lugar, apunta al impacto económico que sufre un barrio como Vallecas cuando hay día de partido, con cientos de negocios, bares y comercios que dependen de la actividad que genera cada encuentro como local. Y en tercer lugar, sitúa el doble perjuicio deportivo y de identidad que padece el propio club.
Es un atropello no poder disputar, por segunda vez esta temporada, un partido en el Estadio de Vallecas.
Consecuencias deportivas “catastróficas” para la permanencia
El Rayo Vallecano no se anda con medias tintas en su comunicado. La entidad madrileña califica de catastrófica la decisión de trasladar el partido a Butarque y la analiza desde dos vertientes. Por un lado, la económica, derivada de mover un choque de estas características hasta Leganés. Por otro, la deportiva, que considera aún más grave: entiende que no jugar en Vallecas los encuentros de casa aumenta la probabilidad de perder puntos y que esa pérdida acumulada a lo largo del curso puede acabar traduciéndose en un descenso de categoría.
El descenso, recuerda el club, arrastraría un perjuicio deportivo, económico, social y reputacional para una institución centenaria. En plena pelea por la parte alta de la clasificación, con aspiraciones de regresar a Primera División, el Rayo interpreta que un traslado de localía como este no es un simple contratiempo logístico, sino una amenaza seria a sus objetivos.
Críticas directas a la Comunidad de Madrid
El comunicado también deja un recado directo a la Administración autonómica. El Rayo Vallecano asegura que sigue sin recibir contestación sobre la petición de alzamiento de la medida cautelar que mantiene cerrado el Estadio de Vallecas para este tipo de eventos. La entidad insiste en que el presunto fundamento sobre el que se sustentaba esa medida ha dejado de existir, por lo que entiende que la situación debería haberse resuelto ya a su favor.
Mientras tanto, el club ha tenido que activar el plan de venta de entradas para el duelo ante el Racing de Santander con la localía trasladada a Leganés. Los abonados podrán recoger sus localidades desde esta misma tarde en las taquillas del Estadio de Vallecas y también durante toda la jornada de mañana viernes. Para los aficionados no abonados, la venta al público general se mantiene hoy y mañana al precio de 45 euros.
Estadio declarado de alto riesgo y sin taquillas el sábado
Un detalle operativo importante es que el partido ha sido declarado de alto riesgo. Eso impide que el sábado, día del encuentro, se puedan entregar o vender entradas en las taquillas del estadio. La recomendación del club es clara: quien quiera acudir al choque debe resolver su localidad antes, en los canales habilitados durante el jueves y el viernes.
La afición franjirroja, reconocida por su fidelidad y por convertir Vallecas en un fortín, tendrá que hacer un esfuerzo extra para acompañar al equipo en un desplazamiento corto pero simbólico. La segunda visita de la temporada a Butarque como sede de los partidos del Rayo no cae nada bien ni en la directiva ni en una hinchada que siente que su equipo pierde una parte esencial de su identidad cada vez que no juega en casa.
Qué se juega el Rayo Vallecano ante el Racing de Santander
Más allá del malestar institucional, el compromiso contra el Racing de Santander tiene una lectura estrictamente deportiva. El Rayo Vallecano pelea por mantenerse en la zona noble de la tabla y cada punto en casa se antoja decisivo para acabar la temporada con opciones de ascenso directo o, al menos, de playoffs. Dejar escapar unidades lejos de Vallecas puede tener un coste enorme en la clasificación final.
El Racing de Santander, por su parte, llega a la cita con la intención de dar la sorpresa y sumar fuera, consciente de las dificultades que atraviesa el rival con su localía. El choque se presenta como una prueba de madurez para un Rayo obligado a rendir en un escenario que no siente como propio.
Preguntas frecuentes sobre el Rayo Vallecano y el partido en Leganés
Preguntas frecuentes
¿Por qué el Rayo Vallecano juega contra el Racing de Santander en Leganés?
El Estadio de Vallecas no puede albergar el partido debido a una medida cautelar que sigue vigente. Ante esa situación, el club ha tenido que trasladar su encuentro como local al Estadio Ontime Butarque de Leganés, algo que ya ha ocurrido una vez más esta temporada.
¿Dónde pueden comprarse las entradas para el Rayo Vallecano - Racing de Santander?
Los abonados pueden recoger sus localidades en las taquillas del Estadio de Vallecas desde este jueves por la tarde y durante todo el viernes. Los no abonados pueden comprar entradas hoy y mañana a un precio de 45 euros. El sábado no habrá taquillas operativas al estar declarado el partido de alto riesgo.
¿Qué dice el comunicado del Rayo Vallecano sobre el descenso?
El club avisa de que no jugar como local en Vallecas aumenta la probabilidad de perder puntos. Esa pérdida acumulada, advierte la entidad, puede acabar suponiendo el descenso de categoría con un grave perjuicio deportivo, económico, social y reputacional.