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El ridículo del Everton con Balogun desata la rebelión de los aficionados contra Friedkin y Kinnear

El desenlace del mercado de fichajes del Everton terminó en esperpento tras frustrarse el traspaso de Folarin Balogun desde el Mónaco. Los aficionados han cargado contra la propiedad y el director ejecutivo, Angus Kinnear, con peticiones de dimisión y protestas. David Moyes se queda con una plantilla de solo 18 jugadores de campo y un único delantero puro.

NatillaPorNatilla7 min de lectura
Folarin Balogun, delantero estadounidense del Mónaco, en actitud pensativa tras frustrarse su traspaso al Everton en el último día de mercado.
Folarin Balogun, delantero estadounidense del Mónaco, en actitud pensativa tras frustrarse su traspaso al Everton en el último día de mercado.

El cierre del mercado del Everton se convirtió en un desastre de última hora que ha dejado a los propietarios de The Friedkin Group y al director ejecutivo Angus Kinnear frente a una rebelión abierta de su propia afición. La fallida llegada del delantero estadounidense Folarin Balogun desde el AS Mónaco, valorada en unos 40 millones de libras, fue la gota que colmó el vaso de un sector de seguidores que ya venía protestando por la intentona de vender a la joven promesa Harrison Armstrong al Nottingham Forest.

  • El acuerdo con Balogun se renegoció de madrugada por los problemas detectados en su reconocimiento médico.
  • El jugador decidió irse de Finch Farm sin firmar, pese a que el traspaso ya contaba con el visto bueno de los dos clubes.
  • Las alternativas Joshua Zirkzee y Tammy Abraham tampoco cuajaron durante el tramo final del mercado.
  • El Everton vendió a Beto al Fiorentina y vio cómo Iliman Ndiaye se iba al Manchester City por 65 millones.
  • La afición ha pedido la dimisión de Kinnear y grupos como The 1878s han anunciado que dejan de organizar tifos en señal de protesta.

El culebrón Balogun: de la firma del acuerdo al portazo en Finch Farm

La operación por Balogun tenía todos los visos de cerrarse tras el límite de las 23:00 del martes. Everton, Mónaco y el propio futbolista habían estampado su firma en la hoja de acuerdo que permitía completar los últimos trámites fuera de hora. Sin embargo, los inconvenientes se acumularon desde primera hora de la mañana: el vuelo previsto para traer al estadounidense a Merseyside se retrasó y la documentación que debía llegar desde el club del Principado tardó más de lo esperado.

El verdadero punto de quiebre llegó con el examen médico. Las dudas surgidas durante las pruebas llevaron al Everton a modificar las condiciones del pago, reduciendo el desembolso inicial y vinculando parte del montante a objetivos futuros. El salario del jugador no se tocó. Aun así, minutos antes de que expirara el plazo, se alcanzó un nuevo entendimiento con el Mónaco. Para entonces Balogun ya había cambiado de opinión.

El exfutbolista del Arsenal abandonó las instalaciones de Finch Farm sin rubricar el contrato. El director deportivo monegasco, Thiago Scuro, explicó en rueda de prensa que el atacante de 25 años “no se sentía cómodo” con el trato recibido por el Everton durante el reconocimiento médico. Desde el club de Liverpool sostienen que apoyaron al jugador en todo momento y que le dejaron claro que explorarían con el Mónaco una vía para reconducir la operación.

Las alternativas que se esfumaron en la recta final del mercado

Ante los contratiempos médicos de Balogun, el Everton activó otras vías de urgencia. Se tanteó una cesión de Joshua Zirkzee, del Manchester United, pero los red devils no autorizaron su salida de Old Trafford. También se sondeó a Tammy Abraham, del Aston Villa, aunque el punta prefirió quedarse en Villa Park y la opción no prosperó.

El único movimiento ofensivo en la dirección contraria fue la salida de Beto rumbo al Fiorentina por 15,5 millones de libras, horas antes del cierre. Coincidió además con el desembarco de Iliman Ndiaye en el Manchester City a cambio de 65 millones, una venta que privó a David Moyes de su futbolista más creativo.

Kinnear, señalado: del “buen momento” de la plantilla a la petición de dimisión

Las palabras de Angus Kinnear en una entrevista reciente con BBC Radio Merseyside han envejecido mal. El directivo aseguró que la plantilla estaba “en un buen lugar” y que el reto pasaba por traer al mejor jugador posible en cada posición. También transmitió la opinión de los propietarios estadounidenses: quedarse fuera de Europa la pasada temporada fue un “fracaso”. Un mensaje que, según reconoció el propio Moyes, le sorprendió.

El desafío es que queremos conseguir el mejor jugador posible en su posición. Nuestra métrica es que, al cierre del mercado, lo hayamos conseguido.

El desenlace del mercado ha puesto el foco sobre la directiva, no sobre el entrenador escocés. Grupos de aficionados han lanzado una petición formal para pedir la salida de Kinnear. Las críticas apuntan a la planificación deportiva, al reclutamiento y a la toma de decisiones de un club que terminó el mercado con un solo delantero centro, Thierno Barry.

Moyes se queda con una plantilla muy corta y sin recambios

El técnico del Everton dispondrá de apenas 18 futbolistas senior de campo. A la escasez en ataque se suma la falta de alternativas en los laterales: Ashley Maitland-Niles, llegado del Lyon por 3 millones de libras, es el único lateral derecho reconocido, mientras que Vitaliy Mykolenko se queda como único lateral zurdo tras la cesión del joven Adam Aznou al Málaga.

La búsqueda de un carrilero diestro tampoco fue sencilla. El Everton había pactado nueve,4 millones con el Fulham por Kenny Tete, pero la operación se cayó porque los londinenses no encontraron sustituto a tiempo. Maitland-Niles acabó siendo anunciado pasada la medianoche. Sí llegó Jack Grealish, cedido por el Manchester City, una de las pocas noticias positivas de la jornada.

La afición planta cara: del caso Armstrong al parón de los tifos de The 1878s

El descontento no nació el último día. La directiva evitó a última hora una crisis de imagen al frenar la venta de Harrison Armstrong, de 19 años, al Nottingham Forest. El canterano está considerado el proyecto de academia más ilusionante desde los tiempos de Wayne Rooney, y la reacción de la grada obligó al club a dar marcha atrás. Poco después, el fiasco con Balogun reabrió la herida.

El grupo de animación The 1878s, responsable de banderas, pancartas y tifos en el nuevo Hill Dickinson Stadium, anunció que se retira “de forma indefinida” en señal de protesta. En un comunicado, calificaron lo ocurrido de “decepcionante y vergonzoso” y recordaron que la normativa del estadio les impide exhibir mensajes ofensivos o derogatorios en sus lonas, pese a las peticiones de muchos seguidores para mostrar su enfado en las gradas.

Un mercado con refuerzos, pero un equipo más débil que al inicio

Al margen de Grealish y Maitland-Niles, el Everton incorporó antes del cierre a Hayden Hackney, elegido mejor jugador de la temporada anterior en el Championship con el Middlesbrough. También llegó el veterano danés Christian Norgaard, procedente del Arsenal, aunque el centrocampista de 32 años está lesionado y sin fecha de regreso. Merlin Rohl y Tyrique George, cedido el curso pasado, fueron confirmados, y Brennan Johnson aterrizó desde el Crystal Palace en un intercambio por Dwight McNeil.

Sin embargo, el balance deja un equipo con menos recursos que al comienzo del verano. Tras la victoria copera en Preston, el propio Moyes advirtió: “Todavía tenemos mucho trabajo por hacer. Necesitamos más jugadores. La plantilla no es suficientemente grande y necesitamos más calidad en algunas zonas si podemos”. El Everton no ha emitido aún ningún comunicado sobre lo sucedido. La brecha con la afición, en cambio, ya está abierta.

Preguntas frecuentes sobre el cierre de mercado del Everton

Preguntas frecuentes

¿Por qué se frustró el fichaje de Folarin Balogun por el Everton?

El delantero del Mónaco no firmó su contrato después de que el Everton renegociara las condiciones del traspaso por las dudas surgidas durante el reconocimiento médico. Balogun abandonó Finch Farm en la madrugada del miércoles al sentirse incómodo con el trato recibido en el proceso.

¿Qué alternativas manejó el Everton para su delantera en el último día?

El club de Liverpool intentó la cesión de Joshua Zirkzee, sin autorización del Manchester United, y se interesó por Tammy Abraham, que prefirió continuar en el Aston Villa. Finalmente no llegó ningún delantero y Moyes se quedó con Thierno Barry como única referencia ofensiva pura.

¿Por qué la afición del Everton pide la dimisión de Angus Kinnear?

Los seguidores responsabilizan al director ejecutivo de la planificación y la gestión del mercado, que califican de desastrosa. La plantilla se ha reducido a 18 jugadores senior de campo y el club fracasó en su intento de reforzar posiciones débiles, lo que ha provocado una petición formal para su salida.

Elaborada a partir de la información de BBC Sport.