Fernando Roig y su particular sufrimiento antes del Liverpool - Villarreal en Anfield
Fernando Roig, presidente del Villarreal, asegura que sufre muchísimo viendo jugar a su equipo, una sensación que le acompañará este martes en Anfield. El dirigente, que cumple 30 años al frente del club, repasa la transformación del Submarino Amarillo desde la Segunda División hasta las semifinales europeas. Su máxima sigue siendo la sostenibilidad y el arraigo con la provincia de Castellón.

Fernando Roig volverá a pasarlo mal este martes en Anfield. El presidente del Villarreal, que cumple tres décadas al frente de la entidad, reconoce que ver jugar a su equipo le genera una ansiedad constante que no ha cambiado desde su primer partido en el palco. Una visita a Liverpool que, pese al sufrimiento que le provoca, simboliza la evolución de un club modesto convertido en referencia europea.
- Fernando Roig confiesa que sufre y se pone nervioso en cada partido del Villarreal, incluso en grandes citas como Anfield.
- El presidente cumple 30 años en el cargo, el mandato más longevo del fútbol europeo.
- Recuerda el ascenso con un club endeudado, la supervivencia como prioridad y la transformación en un proyecto sostenible.
- Señala a Pau Torres como el jugador que mejor representa el vínculo entre la ciudad y el Villarreal.
- Destaca la apuesta por la cantera, con nombres como Rodri, Álex Baena o Yeremy Pino formados en la casa.
El sufrimiento de Fernando Roig en cada partido del Villarreal
La primera vez que Roig presenció un encuentro como máximo dirigente fue en la Segunda División, un domingo por la noche contra el Badajoz que terminó con derrota por 3-0. Aquel estadio encalado, a medio llenar, no le dejó buen sabor de boca. Desde entonces, la sensación se repite jornada tras jornada. Más de mil partidos después, el guion no varía: no se define como una persona de nervios, sino de preocupación. La ansiedad, dice, es lo que le domina.
No me pongo nervioso. Es peor: me preocupo, me pongo muy ansioso. Sufro muchísimo.
El duelo contra el Liverpool será la quinta vez que ambos clubes se vean las caras. Para Roig, el plan es claro: seguir el entrenamiento matinal, acompañar al equipo en el viaje y comer con la expedición. Al día siguiente, antes del partido, verá al juvenil. Un momento que sí disfruta. El encuentro de Champions, en cambio, le somete a un nivel de estrés que solo se disipa con el paso de las horas.
Del Badajoz de 1997 a las semifinales europeas del Villarreal
La llegada de Roig al Villarreal en mayo de 1997 respondió más a una petición de auxilio que a una oportunidad de negocio. El club arrastraba una deuda cercana a los 80 millones de euros, apenas superaba los 1.500 socios y la salud de su presidente era delicada. Sin embargo, el dirigente valenciano vio una ocasión para devolver algo a la provincia que albergaba sus fábricas cerámicas: el 98% de la producción española del sector se concentra en un radio de 50 kilómetros.
Con José Manuel Llaneza como pieza clave en la dirección deportiva, el Villarreal construyó una estructura profesional partiendo de cero. No había ciudad deportiva ni estadio en condiciones. El primer objetivo fue armar una plantilla capaz de ascender y crear una academia. El proyecto creció rápido: subieron a Primera, cayeron, volvieron a subir y alcanzaron la semifinal de la Champions League en 2006, con hitos como la eliminación del Inter.
El descenso de 2012: la advertencia que obligó a reinventar el modelo
El segundo descenso, en 2012, supuso un golpe durísimo. Aquella temporada el Villarreal compitió en la Champions League y terminó cayendo a Segunda en el último suspiro de la jornada final. Roig lo define como un momento terrible. Se vieron obligados a vender jugadores importantes y a reconstruir el proyecto. Fue entonces cuando el presidente decidió vender una pequeña participación del 2,4% que tenía en Mercadona para sanear las cuentas del club.
El Villarreal dejó de depender del conglomerado empresarial de Pamesa, aunque mantuvo el patrocinio. Desde entonces, la primera meta de cada campaña es la permanencia: lograr 42 puntos es motivo de brindis. A partir de ahí, la ambición europea se ha convertido en una exigencia natural para un club que no compite en salarios con los gigantes continentales. La sostenibilidad es la base: gastar solo lo que se genera.
Pau Torres, Rodri y la apuesta por la cantera del Villarreal
Entre todos los futbolistas que han vestido la camiseta amarilla, Roig se queda con Pau Torres. Nacido en la localidad, el central conquistó la Europa League de 2021, el primer título del club. Aquella final de Gdansk fue la única cita a la que el presidente no pudo acudir, tras dar positivo por covid la semana previa. Pese a presentar certificados negativos de varios laboratorios, la UEFA no le permitió viajar con la burbuja del equipo. Torres le dedicó el triunfo y, a su regreso de Polonia, le regaló la medalla de campeón, hoy expuesta junto a un balón en la oficina de Roig.
La lista de jugadores formados en la casa o captados muy jóvenes es amplia. Santi Cazorla llegó como adolescente y protagonizó una segunda etapa memorable tras superar graves lesiones. Rodri pasó cinco temporadas en el club antes de triunfar en el Atlético, el Manchester City y la selección española, con un Balón de Oro incluido. Álex Baena y Yeremy Pino también crecieron en la estructura, ejemplos del ecosistema que Roig quiere preservar.
El día después de ganar al Nápoles y el orgullo de una ciudad de 52.000 habitantes
La mañana posterior a la victoria contra el Nápoles, Roig atiende en la sede de Pamesa, rodeado de fotografías, balones y recuerdos. Está más relajado. Esa calma, reconoce, solo dura un par de días: hasta que el sábado llegue el Elche y el sufrimiento se reinicie. Pese a todo, el presidente insiste en que la satisfacción posterior compensa la tensión. Lo que le mueve es el sentimiento de comunidad, la idea de que su ciudad y su provincia disfruten del equipo.
Roig evita cuantificar la inversión total, aunque apunta que la cifra ronda los 180 o 200 millones de euros entre infraestructuras y crecimiento. El estadio, ahora ampliado por encima de los 23.000 espectadores, refleja la evolución constante del club. Su hijo Fernando, actual consejero delegado, asume el liderazgo del día a día. El presidente asegura que ya solo le queda una función: sufrir durante los partidos. En 30 años, el Villarreal ha disputado 27 temporadas en Primera y 19 en competiciones europeas. Una trayectoria que Anfield certifica mejor que nadie.
Preguntas frecuentes
¿Por qué Fernando Roig sufre tanto viendo al Villarreal?
El presidente asegura que no se pone nervioso, sino que se preocupa y siente una gran ansiedad durante los partidos. Esa sensación le acompaña desde su debut en el palco en 1997, en un duelo de Segunda contra el Badajoz que terminó 3-0. Más de mil encuentros después, sigue igual.
¿Cuántos años lleva Fernando Roig como presidente del Villarreal?
Fernando Roig acumula 30 años al frente del Villarreal, el mandato más longevo del fútbol europeo. Tomó las riendas en mayo de 1997 con el club en Segunda División y una deuda cercana a los 80 millones de euros.
¿A qué único partido importante no pudo asistir Fernando Roig?
Roig se perdió la final de la Europa League 2021 contra el Manchester United en Gdansk, donde el Villarreal logró su primer gran título. Dio positivo por covid la semana anterior y la UEFA no le autorizó a viajar con la burbuja del equipo, pese a presentar pruebas negativas. Pau Torres le dedicó el triunfo.