Irlanda-Israel en la Nations League: el partido más polémico del fútbol mundial se juega lejos de Dublín
La doble cita de la Nations League entre Irlanda e Israel se ha convertido en el duelo más controvertido que recuerda el fútbol europeo entre países que no están oficialmente en guerra. El encuentro de vuelta no se disputará en el Aviva Stadium de Dublín, sino en la localidad serbia de Backa Topola, en medio de un enorme rechazo social en Irlanda por la ofensiva sobre Gaza.

El doble enfrentamiento de la Nations League entre la República de Irlanda e Israel se ha convertido en la cita más tensa y vigilada que recuerda el fútbol europeo entre dos selecciones que no mantienen un conflicto bélico formal. El choque de ida se jugará en Debrecen, Hungría, y el de vuelta en la localidad serbia de Backa Topola, después de que la Federación Irlandesa descartara celebrarlo en el Aviva Stadium de Dublín ante la imposibilidad de garantizar un desarrollo normal del partido.
- Irlanda no acogerá su partido como local en Dublín: la vuelta se disputa en Backa Topola, Serbia, por razones de seguridad y logística.
- Una campaña popular irlandesa pide a la selección 'Stop the Game' y acusa a la federación de normalizar a Israel.
- El seleccionador Heimir Hallgrimsson avivó la polémica al afirmar que no juegan 'con genocidio' sino 'contra genocidio'.
- La Federación Israelí valora presentar una queja formal ante la UEFA por las declaraciones del técnico irlandés.
- La televisión pública irlandesa emitirá los partidos solo por contrato, sin cobertura adicional ni actos comerciales.
Dublín se queda sin partido: Backa Topola acoge la vuelta de la Nations League
A unos dos kilómetros del Aviva Stadium, un enorme cartel colgado del Liberty Hall, sede del principal sindicato de trabajadores de Irlanda, reclama a la selección nacional que detenga el partido. La campaña ciudadana 'Stop the Game' añade un mensaje directo a los futbolistas: actuar según su conciencia y no jugar contra un país al que acusan de genocidio.
La presión social ha sido tan intensa que la Federación Irlandesa de Fútbol canceló todos los compromisos mediáticos no obligatorios con la UEFA. Su director ejecutivo, David Courell, definió la doble cita como un par de partidos sin precedentes en la historia del fútbol irlandés. La elección de Serbia como sede responde a los desafíos operativos que habría supuesto organizar el encuentro en la capital irlandesa.
Hallgrimsson calienta el duelo: 'Jugamos contra el genocidio, no con él'
El seleccionador irlandés, Heimir Hallgrimsson, elevó aún más la temperatura durante la presentación de su convocatoria. Lejos de esquivar el debate, afirmó que su equipo no está jugando con el genocidio, sino contra él, y que el rival es Israel, no un aliado. Sus palabras reflejan el sentir de una parte muy amplia de la sociedad irlandesa y provocaron una respuesta inmediata desde la federación israelí.
No estamos jugando con genocidio, estamos jugando contra genocidio. Estamos jugando contra Israel, no con Israel.
Israel responde y estudia una queja formal ante la UEFA
Un portavoz de la Asociación de Fútbol de Israel consideró inaceptable que se utilice el término genocidio contra su país sin recibir una respuesta. En un mensaje oficial en redes sociales, la federación calificó las palabras del técnico de estupidez, ignorancia e hipocresía. La entidad valora presentar una reclamación ante la UEFA, mientras se espera que los jugadores israelíes no intercambien camisetas al final del partido y que el seleccionador Ran Ben Shimon evite el saludo con su homólogo irlandés.
Por qué Irlanda no puede albergar a Israel: una movilización social sin precedentes
El profundo malestar en Irlanda por la ofensiva en Gaza ha situado el boicot al partido en el centro del debate nacional. Voces destacadas del fútbol irlandés critican con dureza a la federación por lo que consideran cobardía institucional. El agente Fintan Drury, autor de dos libros críticos con el respaldo occidental a Israel, sostiene que el apoyo público a Palestina está siendo silenciado por una cadena de cobardías que empieza en el propio gobierno irlandés.
La conexión histórica de Irlanda con la causa palestina se remonta a más de un siglo. En 1980, el país fue el primer miembro de la entonces Comunidad Económica Europea en pedir el reconocimiento de un Estado palestino. Los paralelismos con la propia experiencia colonial irlandesa, especialmente en Irlanda del Norte, han alimentado durante décadas una identificación que ahora se traduce en movilización callejera.
Protocolos reducidos al mínimo y un precedente cargado de simbolismo
La radiotelevisión pública irlandesa retransmitirá los encuentros únicamente para cumplir sus obligaciones contractuales, sin programas especiales ni contenidos adicionales. En Serbia, los paneles publicitarios del estadio solo mostrarán mensajes de respeto. Las cenas protocolarias entre directivas no se celebrarán, un gesto que subraya la excepcionalidad del cruce.
El precedente más cercano se vivió en noviembre de 2025, cuando Noruega recibió a Israel en un clasificatorio mundialista. Aquel partido obligó a desplegar agentes de inteligencia israelíes y francotiradores en los hoteles, y se vivió como el evento deportivo con mayor dispositivo de seguridad en Noruega desde los Juegos Olímpicos de Invierno de 1994. La federación noruega donó la recaudación a Médicos Sin Fronteras, aunque nunca planteó un boicot en solitario.
Qué se juega Irlanda en la Nations League y por qué la federación descarta el boicot
La Federación Irlandesa insiste en que debe proteger los intereses a largo plazo del fútbol nacional. Una renuncia unilateral podría acarrear pérdidas superiores a los 5,5 millones de euros y posibles sanciones deportivas. Courell asegura que la UEFA no ha lanzado amenazas concretas, pero el margen de maniobra es estrecho.
El equipo también mira de reojo a la clasificación para la Eurocopa 2028, que Irlanda coorganiza junto a Reino Unido. Los resultados en la Nations League pueden abrir o cerrar puertas en ese camino. Hallgrimsson reconoció que ningún miembro del grupo se siente cómodo con estos partidos, pero que una vez tomada la decisión de jugarlos, todos cierran filas.
Ninguno de nosotros se siente cómodo jugando estos partidos, pero una vez que hemos decidido jugarlos, permanecemos unidos y jugamos como uno solo.
La UEFA ha dejado entrever que en el futuro podría estudiar la separación de selecciones en función de las tensiones geopolíticas. Mientras tanto, los futbolistas intentan aislarse del ruido y afrontar el duelo como si fuera un partido más. Todo lo que rodea al doble enfrentamiento, sin embargo, indica que es cualquier cosa menos un partido normal.
Preguntas frecuentes
¿Por qué Irlanda no juega contra Israel en el Aviva Stadium de Dublín?
La Federación Irlandesa decidió trasladar el partido a Backa Topola, en Serbia, por los desafíos operativos y de seguridad que habría supuesto celebrarlo en Dublín. La profunda movilización social contra la ofensiva en Gaza hacía prever protestas masivas en los alrededores del estadio.
¿Dónde se juegan los dos partidos entre Irlanda e Israel de la Nations League?
El partido que ejerce como local Israel se disputa en Debrecen, Hungría. La vuelta, en la que Irlanda es la anfitriona nominal, se juega una semana después en Backa Topola, Serbia.
¿Por qué la federación irlandesa no ha boicoteado el partido contra Israel?
La FAI sostiene que un boicot unilateral podría costar más de 5,5 millones de euros y acarrear sanciones deportivas. Además, mantiene que debe proteger los intereses a largo plazo del fútbol irlandés y sus opciones de clasificación para la Eurocopa 2028.