Khaldoon al-Mubarak, el funambulista del Manchester City que dio un paso en falso con los cargos de la Premier
El presidente del Manchester City, Khaldoon al-Mubarak, es una de las figuras clave del proyecto de Abu Dabi como potencia mundial. Su gestión del caso de las 115 infracciones financieras ha tensado la relación entre el club y las autoridades del fútbol inglés, y una derrota en la apelación podría empujar al emirato a vender la entidad.

El presidente del Manchester City, Khaldoon al-Mubarak, encarna como pocos la compleja estrategia de Abu Dabi para consolidarse como una potencia mundial segura y dominante dentro de los Emiratos Árabes Unidos. Su papel al frente del club inglés ha sido decisivo durante más de una década, pero la firmeza con la que ha plantado cara a la Premier League por los cargos de irregularidades financieras ha abierto un escenario impensable hace poco tiempo: la posible venta del Manchester City si la apelación termina en contra de los intereses del emirato.
- Khaldoon al-Mubarak ha pilotado la estrategia de confrontación del Manchester City con las autoridades del fútbol.
- Una derrota en la apelación podría llevar a Abu Dabi a organizar la venta del club para evitar un daño reputacional mayor.
- Analistas consideran que el error nació de un mal asesoramiento legal y de una lectura equivocada de la política británica.
- Las grandes inversiones de Abu Dabi en Reino Unido, como las de energía renovable, no parecen estar en riesgo.
Quién es Khaldoon al-Mubarak, el hombre fuerte de Abu Dabi en el Manchester City
Al-Mubarak es una figura singular para entender la política exterior de Abu Dabi. Su abuelo paterno, Ahmad Bin Abdul Aziz al-Mubarak, presidió el departamento judicial islámico de Abu Dabi y fue asesor principal del jeque Zayed bin Sultan al-Nahyan, presidente fundador de los Emiratos Árabes Unidos. Se le considera una de las mentes que diseñó el marco legal islámico de la nueva nación durante los años setenta, un pilar fundacional comparable al que tuvieron los padres constitucionales en otros estados.
El padre de Khaldoon, el embajador Khalifa Ahmed Abdel Aziz al-Mubarak, fue asesinado en París el 9 de febrero de 1984, cuando su hijo tenía apenas ocho años. Un grupo liderado por Abu Nidal reivindicó el atentado y acusó a los EAU de estar demasiado alineados con Occidente y con los intereses estadounidenses. Tanto el abuelo como el padre cuentan con calles en Abu Dabi que llevan su nombre, y el embajador es recordado como mártir del Estado.
La influencia de al-Mubarak en la diplomacia emiratí
El actual presidente del Manchester City ha heredado una posición estratégica dentro de la corte de Abu Dabi. Tras graduarse en la Universidad de Tufts, en Massachusetts, comenzó a trabajar para el jeque Mohamed Bin Zayed al-Nahyan, hoy presidente de los EAU y gobernante de Abu Dabi. La relación es tan estrecha que, según distintas fuentes, la familia real lo ha tratado casi como a un hijo adoptivo desde el asesinato de su padre.
Su papel no se limita al fútbol. Al-Mubarak está considerado el interlocutor principal del emirato para los asuntos británicos, chinos y estadounidenses, y goza de inmunidad diplomática en Reino Unido. Esa triple responsabilidad le convierte en una de las piezas más relevantes del engranaje de poder de Abu Dabi, mucho más allá de las fronteras del Etihad Stadium.
La estrategia de confrontación del Manchester City con la Premier League
La postura beligerante del Manchester City ante las autoridades del fútbol europeo no fue una decisión espontánea. Según documentos revelados por el abogado del club, Simon Cliff, fue el propio al-Mubarak quien dictó la línea de confrontación. En 2014, cuando el City se enfrentaba a su primer expediente de la UEFA, el dirigente llegó a asegurar que prefería gastar treinta millones de libras en los cincuenta mejores abogados del mundo y pleitear durante una década antes que aceptar una sanción económica.
En aquella ocasión, el club terminó cediendo y pactó con la UEFA una multa reducida y limitaciones menores en los fichajes, en un acuerdo compartido con el Paris Saint-Germain. La diferencia es que el club qatarí aceptó su castigo, se acercó a la UEFA y construyó un proyecto deportivo admirado en Europa. El City, en cambio, siguió luchando. Al-Mubarak habría roto así una norma básica de la diplomacia: no poner en aprietos a quien manda. Si el club pierde la apelación contra la comisión independiente que le declaró culpable de múltiples infracciones financieras, Abu Dabi podría ordenarle organizar la venta.
Khaldoon dice que prefiere gastar 30 millones de libras en los 50 mejores abogados del mundo y demandar a la UEFA durante los próximos diez años antes que pactar una sanción económica.
Vender el Manchester City: una retirada discreta para proteger a la familia real
La posibilidad de que Abu Dabi venda el Manchester City no suena descabellada entre los analistas del Golfo. Christopher Davidson, autor de Abu Dhabi, Oil and Beyond, considera que el emirato no tiene motivos para quedarse y reconstruir una reputación dañada. Incluso asegura que fuentes cercanas al poder emiratí le han confirmado que la venta llegará si la apelación fracasa.
Para Davidson, el proceso de apelación se agotará simplemente porque no hay nada que perder, pero después la prioridad será salir antes de que los propietarios sean declarados no aptos, un desenlace mucho más perjudicial. Los asesores más inteligentes de Abu Dabi recomendarían una retirada discreta, porque cuanto más tiempo permanezcan en el juego, mayor será el daño y más se deshará el poder blando que el emirato había logrado acumular.
Las inversiones de Abu Dabi en Reino Unido no peligran
Pese al posible adiós al Manchester City, el vínculo económico entre Abu Dabi y Reino Unido va mucho más allá del fútbol. Grandes sectores de la economía estatal emiratí operan fuera del control de al-Mubarak. La empresa Masdar, presidida por Sultan al-Jaber, ha realizado importantes inversiones en energías renovables y parques eólicos en Escocia. Esas operaciones no dependen de la gestión del club inglés.
A ellas se suma la International Holding Company, presidida por el jeque Tahnoon bin Zayed al-Nahyan, hermano del presidente de los EAU y del jeque Mansour. Este gigante tiene importantes intereses en biotecnología, transporte marítimo, sanidad y restauración en Reino Unido, incluida la cadena de restaurantes Ivy. Resulta impensable que esas inversiones se retiren como consecuencia del caso City.
Además, en mayo de este año Reino Unido firmó un acuerdo de libre comercio con seis países del Golfo, entre ellos los EAU, que podría aportar unos 3.700 millones de libras anuales a la economía británica. El emirato fue una fuerza motriz de ese pacto, y según Davidson no hay ninguna posibilidad de que todo eso se vea afectado por el desenlace del litigio futbolístico.
Un error de cálculo sin consecuencias fatales para al-Mubarak
Al-Mubarak probablemente saldrá de este episodio sin grandes daños personales. El Manchester City es solo una parte pequeña de su cartera de responsabilidades, y resulta poco realista pensar que pudiera controlar cada detalle de un imperio tan vasto. Los errores apuntan más bien a los estratos inferiores: el asesoramiento jurídico que recibieron los dirigentes emiratíes no estuvo a la altura.
Hubo una lectura equivocada de la política británica y del funcionamiento de la Premier League como institución basada en reglas. Declaraciones como aquella de que clubes como el City no se venden fueron, según Davidson, el resultado de un mal consejo ofrecido al propio al-Mubarak y, en última instancia, al jeque Mansour. Para el Reino Unido el City es un proyecto relevante, pero para Abu Dabi no ha dejado de ser una pieza periférica dentro de una estrategia de poder mucho más amplia.
Preguntas frecuentes
¿Por qué Abu Dabi podría vender el Manchester City?
Si el club pierde la apelación contra la comisión que le declaró culpable de infracciones financieras, la imagen de la familia real emiratí quedaría expuesta. Los analistas creen que Abu Dabi preferiría una retirada discreta antes que arriesgarse a que los propietarios sean declarados no aptos por la Premier League.
¿Quién es Khaldoon al-Mubarak en Abu Dabi?
Es el presidente del Manchester City y uno de los principales asesores del presidente de los EAU, el jeque Mohamed Bin Zayed al-Nahyan. También gestiona las relaciones del emirato con Reino Unido, China y Estados Unidos, y cuenta con inmunidad diplomática en territorio británico.
¿Cómo empezó la estrategia de confrontación del Manchester City?
En 2014, cuando el club se enfrentaba a su primer expediente de la UEFA, Khaldoon al-Mubarak ordenó una postura agresiva y llegó a plantear gastar 30 millones de libras en abogados antes que aceptar una sanción económica. Aunque aquella vez el City pactó con la UEFA, mantuvo una línea de lucha constante que le ha llevado al litigio actual.