La policía ocupa la sede de la Federación de Fútbol de Yibuti para forzar la salida del presidente Souleiman Waberi
La crisis en el fútbol de Yibuti escaló este lunes con la ocupación policial de la sede de la Federación. Un grupo de clubes impulsó una asamblea extraordinaria para destituir al presidente Souleiman Waberi, miembro del Consejo de la FIFA. La Federación rechaza la legitimidad de esa reunión y advierte de una posible sanción internacional.

La pugna por el control del fútbol de Yibuti dio un giro drástico este lunes. Agentes de policía ocuparon la sede de la Federación de Fútbol de Yibuti (FDF) después de que un grupo de presidentes de clubes convocara una asamblea general extraordinaria para apartar del cargo a Souleiman Waberi, presidente de la FDF, miembro del Consejo de la FIFA y del comité ejecutivo de la Confederación Africana de Fútbol (CAF), así como a toda su junta directiva.
La policía toma el centro técnico y la sede federativa en plena disputa
Según la versión de la propia Federación, el primer movimiento policial se produjo el domingo sobre las 17:30 horas, cuando los agentes ocuparon el centro técnico nacional sin mostrar documento administrativo ni orden judicial alguna. Un día después, un contingente mucho más numeroso ordenó a Waberi, a los miembros del comité ejecutivo, al personal y a otros integrantes de la Federación abandonar las instalaciones.
A continuación, 16 presidentes de clubes entraron escoltados por la policía y celebraron lo que la FDF califica de asamblea general extraordinaria simulada. La Federación rechaza esa reunión por considerarla ilegítima: sostiene que no fue convocada correctamente y que no se respetaron los plazos ni los procedimientos que exigen sus estatutos y el código electoral. Por ello, declaró nulas todas las decisiones adoptadas.
Una votación unánime para destituir a Waberi y crear un comité interino
Fuentes consultadas en Yibuti, sin embargo, aseguran que en la asamblea se alcanzó el número de delegados que exigen los estatutos. La votación fue unánime: se destituyó a Waberi y al comité ejecutivo, y se formó un comité interino con la misión de supervisar la Federación hasta una nueva etapa.
Meses de oposición creciente contra el aliado de Gianni Infantino
El choque no surge de la nada. Waberi, que además de su cargo en la FIFA es un estrecho aliado del presidente Gianni Infantino, lleva semanas acumulando oposición. A principios de septiembre, una coalición de 27 clubes anunció su intención de votar la destitución del comité ejecutivo y aseguró haber logrado el respaldo de dos tercios de los miembros, el umbral que exigen los estatutos.
La FDF rechazó ese cálculo al recordar que cuenta con 67 miembros, por lo que serían necesarios 45 apoyos para activar una asamblea extraordinaria, no 27. El conflicto creció con la incorporación de más clubes y delegados a la campaña contra la directiva. Entonces intervino el Gobierno: la secretaria de Estado de Deportes, Fatouma Ali Abdallah, ordenó a la FDF convocar una asamblea general extraordinaria en un plazo de 72 horas.
La Federación apela a FIFA y CAF por injerencia gubernamental
La FDF ha recurrido a la FIFA y a la CAF con un argumento de peso: el uso de fuerzas de seguridad del Estado para desalojar a dirigentes elegidos podría constituir una injerencia gubernamental en una asociación nacional de fútbol. La propia Federación advierte de las consecuencias: suspensión, exclusión de clubes y selecciones de Yibuti de las competiciones internacionales y congelación de programas de desarrollo y financiación.
Waberi y varios directivos podrían enfrentar cargos esta misma semana
La presión no es solo institucional. Según ha podido saberse, Waberi y otros directivos podrían ser imputados esta misma semana tras completarse una investigación policial sobre la FDF por presunta malversación y blanqueo de capitales. Fueron detenidos en septiembre de 2024 después de que una inspección gubernamental detectara irregularidades financieras y administrativas: debilidades en contratación, gestión de efectivo y controles financieros, pagos anómalos a terceros, impagos de impuestos sobre salarios y un uso indebido de pagos en efectivo cercano a las 500.000 libras esterlinas.
Waberi ha negado cualquier irregularidad. En agosto, tras ser acusado por un dirigente de un club de malversar fondos, afirmó que los mecanismos de supervisión de la FIFA no habían detectado indicio alguno de actuación indebida respecto al dinero desembolsado por el organismo.
Millonarios proyectos de desarrollo bajo sospecha
La FIFA y la CAF aportan más de un millón de dólares anuales a la FDF a través de su programa de desarrollo Forward. Ese dinero ha financiado infraestructura futbolística y programas juveniles en Yibuti, como la academia Douda y proyectos de césped artificial en Arta y Dikhil. Sin embargo, varios concursos públicos están siendo investigados por no cumplir los procedimientos estándar.
Las obras se frenaron cuando varios trabajadores extranjeros que no cumplían la normativa migratoria fueron enviados de vuelta a sus países. Empleados y contratistas de la CAF y de la FIFA describen los proyectos en Yibuti como una auténtica farsa. Un contratista lo resumió con crudeza: “Pasamos la información, pero no pasa nada. El dinero ha desaparecido, los proyectos nunca se terminan —o, si lo hacen, es una versión mínima— y nadie dice una palabra. Me parte el corazón por los jóvenes que solo quieren jugar al fútbol”.
Preguntas frecuentes
¿Por qué la policía ocupó la sede de la Federación de Fútbol de Yibuti?
La policía ocupó la sede después de que un grupo de presidentes de clubes convocara una asamblea general extraordinaria para destituir a Souleiman Waberi y a su comité ejecutivo. La Federación denuncia que los agentes actuaron sin presentar documento administrativo ni orden judicial.
¿Quién es Souleiman Waberi?
Souleiman Waberi es el presidente de la Federación de Fútbol de Yibuti. También forma parte del Consejo de la FIFA y del comité ejecutivo de la Confederación Africana de Fútbol, y está considerado un aliado cercano del presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
¿Qué puede pasar si la FIFA y la CAF consideran que hubo injerencia del Gobierno?
Yibuti podría ser suspendido por la FIFA y la CAF, lo que excluiría a sus clubes y selecciones de las competiciones internacionales. También podrían congelarse los programas de desarrollo y la financiación que ambos organismos destinan al país.