Manchester City, culpable de ocultar más de 830 millones en patrocinios para burlar el fair play financiero
La comisión independiente de la Premier League halló al Manchester City culpable de inflar sus ingresos por patrocinio durante nueve temporadas. El esquema, bautizado como 'disguised funding scheme', ocultó más de 830 millones de libras aportadas por los dueños del club y desvió otros 90 millones en gastos para simular cuentas saneadas.

El Manchester City fue declarado culpable de todos los cargos por infracciones financieras graves y de casi todos los relacionados con la falta de cooperación con la investigación, según el fallo de la comisión independiente hecho público el martes. El documento de 40 páginas detalla cómo el club, con el conocimiento de sus propietarios de Abu Dhabi, maquilló durante años sus cuentas mediante patrocinios hinchados y ocultó más de 830 millones de libras de financiación encubierta.
- El esquema de financiación disfrazada permitió ocultar 830,69 millones de libras en aportaciones de los dueños entre 2009 y 2018.
- Los patrocinios se dividían en una cuota base que pagaba la marca y una suma etiquetada que asumía el propietario del club.
- Además del plan principal, otros mecanismos desviaron 90 millones de libras en gastos.
- El fallo califica de 'falso' el testimonio de varios testigos clave y acusa al City de no actuar con la máxima buena fe.
Qué es el esquema de financiación disfrazada del Manchester City
El núcleo del caso es un plan bautizado como 'disguised funding scheme' que operó temporada tras temporada. Los nuevos propietarios del City, llegados en 2008, tenían claro desde el arranque de la campaña 2009-10 que alcanzar la cima exigiría pérdidas enormes. De hecho, las proyecciones de aquel ejercicio superaban el récord histórico de déficit anual de un club de la Premier League: los 140 millones de libras que el Chelsea registró en 2006.
Los dueños del City no estaban dispuestos a batir esa marca y, además, se avecinaban las nuevas normas de fair play financiero de la UEFA y de la Premier League. La única salida era disparar los ingresos comerciales y reducir la dependencia visible de la propiedad. Así nació el sistema: los acuerdos de patrocinio se partían en dos conceptos, una cuota base y una suma etiquetada, y esta última la pagaban directamente los propietarios.
El club dio "la impresión engañosa a terceros —incluidos reguladores y auditores— en sus estados financieros y en cualquier declaración de fair play financiero de que sus ingresos comerciales por patrocinio eran muchísimo mayores de lo que en realidad eran", recoge el fallo.
Más de 830 millones en ingresos que no eran lo que parecían
Entre las temporadas 2009-10 y 2017-18, los ingresos comerciales por patrocinio del club sumaron 949,94 millones de libras. Según la comisión, solo 119,25 millones correspondían a cuotas base reales abonadas por los patrocinadores. Los otros 830,69 millones eran sumas etiquetadas cubiertas por la propiedad, dinero que permitía invertir en plantilla mientras las cuentas proyectaban una imagen de autosuficiencia comercial.
El club negó los hechos y sostuvo que la Premier League había malinterpretado los acuerdos de patrocinio. El panel rechazó esa explicación por considerarla falsa y afirmó que fue elaborada mucho después de los hechos para ocultar la realidad del plan.
El parche de mayo de 2013: 9,9 millones tapados en días
Un ejemplo concreto muestra cómo funcionaba el mecanismo en la práctica. A menos de una semana del cierre del ejercicio 2012-13, el City detectó que le faltaban 9,9 millones de libras para cumplir con las reglas financieras de la UEFA. En cuestión de días, y sin siquiera contactar a los patrocinadores, se generaron varios acuerdos modificados que inflaban las cuotas registradas para pagar primas por eventos ya celebrados y una gira por Estados Unidos. El agujero quedó tapado de inmediato.
Project Longbow y el acuerdo con Fordham: una tapadera para los derechos de imagen
En 2012 el club puso en marcha el llamado Project Longbow, un programa que la comisión reconoce que tenía muchas líneas de trabajo legítimas para aumentar ingresos y recortar pérdidas operativas. Pero una de ellas no lo era: el acuerdo con Fordham, una tercera parte que el fallo describe como poco más que una fachada.
El dinero de los propietarios se utilizó para que Fordham comprara al club, a un precio artificialmente inflado, los derechos de explotación de la imagen de sus futbolistas. De este modo entraba financiación en el City ocultando su verdadero origen y se disfrazaba como ingreso operativo. El fallo cifra en 24,5 millones de libras los ingresos operativos registrados incorrectamente y en 49,414 millones los gastos operativos excluidos de forma indebida. El acuerdo se ejecutó con el conocimiento y la aprobación de varios individuos cuyos nombres aparecen tachados en el documento.
Sueldos fuera de balance y testigos que mintieron
Contratos de jugadores y técnicos pagados por terceros
Otra vía para eludir los controles fue sacar de los libros contratos onerosos de jugadores y entrenadores. Las remuneraciones se canalizaban a través de terceros, aunque en realidad las abonaban los dueños. El club lo registraba bajo acuerdos de consultoría, lo que ocultaba el alcance real de sus obligaciones. Se documentan tres casos con pagos de 8,866, 7,4 y 0,5 millones de libras, con todos los nombres ocultos por el momento.
Declaraciones falsas y obstrucción a la investigación
El City presentó declaraciones de testigos o pruebas documentales de 24 personas, la mayoría de las cuales compareció en la vista. El fallo señala que las declaraciones de varios testigos importantes fueron falsas en puntos clave y que otros aportaron testimonios que sabían que no eran ciertos. La comisión concluye que el club no actuó con la máxima buena fe y que incumplió sus deberes de cooperación con la Premier League, tras realizar esfuerzos concertados para frenar y frustrar la investigación.
Preguntas frecuentes sobre el fallo contra el Manchester City
Preguntas frecuentes
¿De qué es culpable el Manchester City según la Premier League?
El club fue hallado culpable de todos los cargos relacionados con infracciones graves de las normas financieras y de casi todos los relativos a la falta de cooperación con la investigación. La comisión concluyó que ocultó más de 830 millones de libras en financiación de sus dueños mediante patrocinios simulados entre 2009 y 2018.
¿Cómo funcionaba el esquema de financiación disfrazada?
Los acuerdos de patrocinio se dividían en una cuota base que pagaba el patrocinador y una suma etiquetada que asumía directamente la propiedad del club. Así, las cuentas reflejaban ingresos comerciales muy superiores a los reales y permitían invertir en jugadores sin disparar las pérdidas declaradas.
¿Qué es el acuerdo Fordham que menciona el fallo?
Fue un pacto con una tercera parte, Fordham, que actuaba como pantalla para canalizar dinero de los propietarios. El club le vendió a un precio inflado los derechos de imagen de sus jugadores, de modo que la financiación entraba disfrazada como ingreso operativo legítimo.