Manchester City, declarado culpable: los contratos falsos y la caída de la gran venta del fútbol
La comisión de la Premier League concluyó que el Manchester City infló sus ingresos de forma artificial con contratos simulados por valor de 900 millones de libras. El fallo, publicado esta semana, abre un nuevo capítulo en la historia de la propiedad corporativa del fútbol inglés. El club ya ha anunciado que recurrirá la decisión.

El Manchester City ha sido declarado culpable de manipular sus cuentas mediante contratos simulados que inflaron artificialmente sus ingresos en 900 millones de libras. El dictamen, emitido por una comisión independiente de la Premier League tras una investigación que se prolongó durante ocho años, supone un golpe histórico para el proyecto deportivo financiado por Abu Dabi desde 2008. El club ha anunciado que recurrirá y mantiene que dispone de pruebas que desmienten las conclusiones.
- La comisión de la Premier League concluye que el City creó contratos 'simulados' para inflar ingresos en 900 millones de libras.
- El club, propiedad del jeque Mansour desde 2008, recurrirá el fallo y asegura tener 'pruebas irrefutables'.
- La investigación ha durado ocho años y la comisión tardó casi dos en redactar sus conclusiones.
- Desde la llegada de Mansour, el City ha ganado ocho Premier League, cuatro FA Cup y una Champions League.
- El caso reabre el debate sobre la venta de clubes históricos a inversores privados y el fin de la 'regla 34'.
Qué dice el fallo contra el Manchester City
El núcleo del dictamen es contundente: el Manchester City creó contratos simulados para aumentar artificialmente sus ingresos en 900 millones de libras. La comisión independiente que ha revisado el caso trabajó durante casi dos años sobre una investigación de la Premier League que se alargó ocho, con el club tratando de bloquearla en varias ocasiones.
El City ha negado las acusaciones desde el primer día y anuncia que llevará el caso a la apelación. Su postura oficial insiste en que existen evidencias contundentes que contradicen las conclusiones de los tres miembros de la comisión.
De club de barrio a empresa cotizada: la compra de Franny Lee en 1994
El Manchester City que hoy domina la Premier League nació en el Manchester industrial del siglo XIX, fundado por iglesias, escuelas y lugares de trabajo. Durante generaciones, los aficionados lo convirtieron en un espacio de pertenencia. Aquel modelo empezó a resquebrajarse cuando el fútbol inglés acumuló por fin dinero suficiente para repartir.
La primera gran sacudida llegó en 1994, cuando el exjugador Francis Lee, un ídolo de la hinchada, encabezó un consorcio que compró las acciones del club. Para muchos seguidores aquello parecía la salvación. Pero entre bastidores, los nuevos propietarios mostraron con orgullo la ingeniería corporativa que habían montado: una sociedad holding, Manchester City plc, que controlaría la antigua entidad deportiva.
El dinero de los derechos televisivos de Sky había multiplicado el valor de los clubes tras la creación de la Premier League en 1992. El plan era sacar al City a bolsa, como ya habían hecho el Manchester United y otros, y vender después las acciones con beneficios. Fue entonces cuando quedó claro que el City no era solo un club: era una empresa con dueños, y aquello había sido una adquisición corporativa.
La regla 34 y el fin del fútbol como bien común
Las sociedades holding se crearon para esquivar una norma histórica de la Football Association. Desde 1892, cuando el fútbol profesional dio sus primeros pasos, la FA permitía que los clubes se constituyeran como sociedades limitadas, pero restringía los dividendos para los accionistas y los salarios de los directivos. La intención era preservar el carácter colectivo y de servicio de cada entidad.
Un siglo después, aquella restricción seguía en el reglamento de la FA, en su artículo 34. Para los partidarios de conservar los principios fundacionales del fútbol inglés, la 'regla 34' se convirtió en el símbolo de la gran venta del deporte. Para los nuevos inversores, era una burocracia anticuada que frenaba el dinamismo del negocio.
Construido para la mayoría, el bien común fue visto como una oportunidad para unos pocos.
El modelo alemán, el laborismo y la oportunidad perdida de la regulación
Cuando el dinero de la televisión de pago transformó el fútbol europeo, Alemania respondió permitiendo la reorganización corporativa de los clubes pero blindando el control de los aficionados: la regla del '50 más uno' obliga a que las asociaciones de socios mantengan la mayoría. En Inglaterra, la Football Supporters' Association reclamó una regulación similar al grupo de trabajo sobre fútbol que impulsó el Nuevo Laborismo.
Andy Burnham, entonces administrador de aquel grupo de trabajo y hoy alcalde del Gran Mánchester, impulsó mejoras concretas. La Premier League aceptó destinar un 5% de su contrato televisivo a la mejora de instalaciones de base a través de la Football Foundation. Burnham también apoyó la creación de Supporters Direct para fomentar la propiedad mutual de los clubes.
Sin embargo, el coste de comprar y mantener un club resultó inasumible para casi todos los grupos de aficionados. Los accionistas originales vendieron a inversores, sobre todo estadounidenses: Martin Edwards obtuvo unos 90 millones de libras por el Manchester United y David Moores una cifra similar por sus acciones del Liverpool.
Sheikh Mansour y la apuesta de Abu Dabi por el Este de Mánchester
La compra del Manchester City por parte del jeque Mansour en 2008 no fue un capricho aislado. Enca con la estrategia que Burnham bautizó como 'manchesterismo': invertir dinero público en infraestructura y activos culturales para atraer inversores. El nuevo estadio se construyó para los Juegos de la Commonwealth de 2002 con 127 millones de libras procedentes del ayuntamiento y de la lotería nacional. El consistorio gastó otros 22 millones en retirar la pista de atletismo y adaptar el recinto para el fútbol.
Aquella operación formaba parte de la regeneración del este de Mánchester, una zona industrial que había muerto en los años ochenta. Los dirigentes municipales difícilmente imaginaron que el City, un club acostumbrado a los desastres, atraería a uno de los compradores más ricos del mundo. La proyección global de la Premier League, el estadio nuevo y una afición fiel resultaron decisivos para Abu Dabi.
Mansour ha invertido miles de millones en fichar y pagar a los mejores jugadores, y en traer al banquillo a Pep Guardiola. Su régimen corporativo amplió el estadio y lo rebautizó como Etihad mediante un acuerdo con la aerolínea estatal emiratí. También ha participado en el desarrollo inmobiliario de la zona, transformando antiguas fábricas en apartamentos para jóvenes profesionales.
Una era de dominio total sobre el césped
Antes de 2008, el Manchester City solo había ganado dos veces la máxima categoría del fútbol inglés en 116 años de historia profesional. Bajo la propiedad de Mansour, el club acumula ocho títulos de Premier League, cuatro FA Cup y la Champions League conquistada en 2023. La Copa de la Liga, un trofeo raro y especial para la generación de aficionados que creció en los años setenta, ha viajado a Mánchester en siete ocasiones.
Esa generación solo conoció un título antes del desembarco emiratí: la Copa de la Liga de 1976, ganada con una chilena memorable de Dennis Tueart en Wembley. Fue un destello aislado en décadas de lealtad, humor y melancolía. El club que Franny Lee no logró sacar a bolsa descendió incluso a la tercera división en 1998. Lee resumió aquella época con una frase célebre: el City habría llenado una sala de trofeos si las copas se dieran por meter la pata.
Qué se juega el Manchester City con la apelación
El fallo llega tras un proceso de ocho años que el City intentó bloquear en repetidas ocasiones. El club recurrirá y defiende que dispone de evidencias que contradicen las conclusiones de la comisión de tres miembros. La aerolínea Etihad, patrocinadora principal del estadio y del club, ya ha expresado su malestar por lo que considera implicaciones dañinas para su marca derivadas de la comunicación del dictamen.
Burnham, que esta semana describió la propiedad de Abu Dabi como un socio clave en la construcción del Mánchester moderno, ha agradecido públicamente el dinero invertido en la ciudad. Al mismo tiempo, su discurso político ha roto con la aceptación de las grandes privatizaciones de la era Thatcher, presentándolas como el origen de las fracturas sociales actuales. El dictamen contra el City sitúa la gran venta del fútbol inglés en el centro de ese mismo debate.
Preguntas frecuentes
¿De qué es culpable el Manchester City según la Premier League?
La comisión independiente concluyó que el club creó contratos simulados para inflar artificialmente sus ingresos en 900 millones de libras. El City niega las acusaciones y ha anunciado que recurrirá el fallo.
¿Cuánto ha durado la investigación contra el Manchester City?
La investigación de la Premier League se prolongó durante ocho años y la comisión independiente tardó casi dos años en dictar sus conclusiones. El club intentó bloquear el proceso en varias ocasiones.
¿Qué títulos ha ganado el Manchester City desde la llegada de Sheikh Mansour?
Desde 2008, el City ha ganado ocho Premier League, cuatro FA Cup, siete Copas de la Liga y una Champions League, conquistada en 2023. Antes de la compra de Mansour solo había ganado dos títulos de liga en 116 años.