Michael Carrick, contra las cuerdas en el Manchester United tras la debacle ante el Brighton
La eliminación en la Carabao Cup frente al Brighton ha encendido todas las alarmas en Old Trafford. Michael Carrick atraviesa su momento más delicado desde que se hizo cargo del Manchester United y el calendario que viene no da tregua. La ventaja de no ser Ruben Amorim se agota y los problemas defensivos y de fondo físico ya no pueden ocultarse.

El Manchester United quedó eliminado de la Carabao Cup este miércoles tras dejarse remontar un 2-0 en Old Trafford contra el Brighton. Fue la primera vez en medio siglo que los diablos rojos pierden en casa después de ir ganando por dos goles, un golpe que deja a Michael Carrick en su posición más incómoda desde que sustituyó a Ruben Amorim. Con solo seis partidos oficiales disputados, el técnico inglés ya nota cómo se desvanece el crédito inicial que le dio no ser su predecesor.
- El United cayó eliminado de la Carabao Cup tras ir ganando 2-0 al Brighton, algo que no le pasaba en Old Trafford desde hacía 50 años.
- Es la segunda derrota consecutiva de Michael Carrick, que ya no logra el efecto rebote que sí conseguía la temporada pasada.
- El equipo ha encajado 10 goles en cinco partidos contra rivales de Premier League y solo ha dejado una portería a cero, ante el modesto Sabah.
- En un mes, el United se medirá a Tottenham, Atlético de Madrid, Chelsea, Bournemouth, Leeds, Como, Roma y Aston Villa.
- Las dudas sobre el fondo físico, la fragilidad defensiva y las decisiones tardías de Carrick dominan el debate en Old Trafford.
La remontada del Brighton que desnudó al Manchester United de Carrick
La noche del miércoles empezó con un United dominador durante los primeros diez minutos, pero terminó con abucheos en Old Trafford. El Brighton, dirigido por Fabian Hurzeler, dio la vuelta al marcador y pudo marcharse con una goleada mayor. El United no solo perdió el partido: perdió la compostura, el centro del campo y cualquier sensación de control. La imagen final fue tan pobre que ni el consuelo de recordar la eliminación del año pasado en Grimsby, todavía peor, sirvió para rebajar el enfado de la grada.
Es el peor partido de Carrick al frente del equipo y llega justo cuando más se cuestionaba su capacidad para dar un paso adelante. Hasta ahora, su gran baza había sido reaccionar después de cada tropiezo. Esa dinámica se rompió tras la derrota en el derbi de Manchester: en lugar de levantarse, el United volvió a caer. El margen de error se ha esfumado.
Qué se juega Michael Carrick en la visita a Fulham
El partido del domingo en Craven Cottage ha adquirido una dimensión enorme. No solo porque el United podría arrancar la jornada en la decimoséptima plaza de la tabla, sino porque una nueva derrota dispararía la presión sobre el banquillo. Octubre y noviembre han sido históricamente meses de destituciones en Old Trafford; Erik ten Hag y Ole Gunnar Solskjaer lo saben bien.
A Carrick todavía le respaldan los méritos de la temporada pasada, cuando transformó por completo a un equipo que venía de la etapa de Amorim. Su mensaje sigue siendo optimista: "Por supuesto que podemos darle la vuelta", afirmó. Pero ahora hay demasiados frentes abiertos como para fiarlo todo a la fe.
Un calendario infernal: del Atlético al Aston Villa sin respiro
Tras el parón de selecciones, al United le espera un mes cargado de trampas. Tottenham, Atlético de Madrid, Leeds, Como, Bournemouth, Chelsea, Roma y Aston Villa. No todos llegan en su mejor momento, pero la fragilidad actual de los diablos rojos convierte cualquier partido en una amenaza. Además, el regreso de la Champions League añade una exigencia física y mental que la plantilla no parece preparada para soportar.
La temporada tenía pinta de empezar con un calendario benévolo, sobre todo una vez pasado el derbi contra el City. Ese espejismo duró poco. Ahora el tramo que asoma es un obstáculo constante y cada tropiezo amplificará las dudas sobre el proyecto.
Los problemas defensivos y físicos que hunden al United
La fragilidad atrás es el síntoma más evidente. En cinco encuentros ante equipos de Premier League, el United ha recibido diez goles y solo ha dejado la portería a cero ante el Sabah, un rival menor. Contra el Brighton, los tres tantos encajados pudieron ser varios más. El centro del campo tampoco ayudó: Pascal Gross, un veterano de 35 años que costó dos millones de euros, dominó la zona ancha sin oposición seria.
Hay también una cuestión de fondo físico. El equipo da la impresión de llegar tarde a cada disputa, de correr por detrás de los rivales. Parte del problema se explica por alinear a la pareja de centrales suplente, aunque ni siquiera eso justifica la desconexión defensiva. La distancia de 34 metros entre Ayden Heaven y Leny Yoro en el gol de Gross retrata un desajuste que ya no parece casualidad, sino sistema.
Fichajes bajo sospecha y un liderazgo diluido
La apuesta por Andrey Santos, que costó 48 millones de libras a un Chelsea que apenas le daba minutos, se antoja cada vez más extraña. El brasileño ha sido titular en dos partidos y en ambos ha quedado señalado: sin presencia, sin capacidad para proteger a la defensa. Para colmo, Carlos Baleba todavía no ha podido debutar por problemas físicos, así que el balance del último mercado amenaza con ser otro capítulo gris.
El liderazgo también escasea. Que Youri Tielemans llevara el brazalete de capitán en apenas su sexto partido fue leído como una falta de confianza en el resto. Al margen de Bruno Fernandes, no abundan las voces capaces de sujetar al equipo cuando el partido se tuerce. Carrick nunca ha sido un técnico efusivo, y esa templanza fue un alivio tras la etapa de Amorim, pero ahora su calma empieza a verse como pasividad.
Los cambios tardíos y la pesadilla de jugar contra defensa de tres
Otra crítica creciente apunta a la gestión de los partidos. Carrick tardó demasiado en mover el banquillo contra el Brighton: tenía tres sustitutos preparados justo cuando Gross marcó el empate. La temporada pasada sus cambios solían ser decisivos; esta vez transmiten dudas. La rapidez para leer los encuentros, que era una de sus virtudes, se ha convertido en un problema.
A eso se suma una incomodidad táctica preocupante: al United de Carrick le cuesta horrores enfrentarse a defensas de tres. El Brighton de Hurzeler lo explotó de forma descarada. No parece una casualidad: el Milan ya derrotó a los diablos rojos en un amistoso de agosto con un 3-4-3, y en octubre esperan Atlético de Madrid, Leeds y Chelsea, tres equipos que utilizan con frecuencia ese dibujo. El fantasma de la rigidez táctica, tan asociado a Amorim, reaparece ahora en dirección contraria.
De interino brillante a entrenador cuestionado en seis meses
Carrick fue un interino sobresaliente. Su primer gran mérito consistió en no ser Amorim: usar defensa de cuatro, colocar a los futbolistas en sus posiciones naturales y no machacar públicamente a la plantilla. Durante cuatro meses, eso lo convirtió en la elección lógica para el banquillo. Pero el escudo se agota. Esta temporada, con sus fichajes y su pretemporada, representa una prueba distinta.
La tendencia de su etapa anterior era clara: después de cada derrota llegaba una reacción. Ahora ya no. El United ha estado horrible en tres de sus seis partidos oficiales, y la afición empieza a impacientarse. Carrick tiene crédito por la transformación del curso pasado, pero cada semana que pasa sin respuestas firmes acerca al equipo a un punto de no retorno. De momento, él insiste en que hay margen para darle la vuelta. Los próximos partidos dirán si es convicción o simple resistencia.
Preguntas frecuentes
¿Por qué está cuestionado Michael Carrick en el Manchester United?
Porque el equipo ha firmado un arranque de temporada muy pobre, con tres partidos desastrosos en seis jornadas y una eliminación dolorosa en la Carabao Cup tras ir ganando 2-0 al Brighton. Además, encadena dos derrotas seguidas y ha perdido la capacidad de reacción que mostró el curso pasado.
¿Qué partidos le esperan al Manchester United tras el parón de selecciones?
El United se medirá en un mes a Tottenham, Atlético de Madrid, Leeds, Como, Bournemouth, Chelsea, Roma y Aston Villa. Es un tramo durísimo para un equipo que llega con la moral tocada y serios problemas defensivos.
¿Cuáles son los principales males del Manchester United de Carrick?
El equipo encaja demasiados goles, no parece en buena condición física y sufre especialmente contra rivales que juegan con defensa de tres. A eso se suman las dudas sobre fichajes como Andrey Santos y la sensación de que Carrick tarda en corregir los partidos desde el banquillo.