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Muere Sandro Mazzola, leyenda del Inter y campeón de Europa en 1968, a los 83 años

El fútbol italiano despide a Sandro Mazzola, fallecido a los 83 años. Leyenda del Inter de Milán, conquistó dos Copas de Europa, cuatro Serie A y la Eurocopa de 1968 con la selección italiana. Su carrera quedó marcada por la sombra de su padre, Valentino, capitán del Grande Torino fallecido en la tragedia de Superga.

varelaPorvarela7 min de lectura
Sandro Mazzola con la camiseta del Inter de Milán en sus años como futbolista, luciendo su característico bigote.
Sandro Mazzola con la camiseta del Inter de Milán en sus años como futbolista, luciendo su característico bigote.

Sandro Mazzola, uno de los grandes delanteros que ha dado el fútbol italiano y símbolo eterno del Inter de Milán, ha fallecido a los 83 años. Durante 17 temporadas defendió la camiseta nerazzurra, con la que levantó dos Copas de Europa y cuatro títulos de la Serie A. Con la selección italiana se proclamó campeón de Europa en 1968 y disputó la final del Mundial de 1970, perdida ante el Brasil de Pelé.

  • Ganó dos Copas de Europa con el Inter en 1964 y 1965, marcando dos goles en la final de 1964 ante el Real Madrid.
  • Su padre, Valentino Mazzola, capitán del Grande Torino, murió en la tragedia aérea de Superga en 1949, cuando Sandro tenía solo seis años.
  • Formó junto a Gianni Rivera una de las rivalidades más famosas del fútbol italiano, resuelta con la 'staffetta' en el Mundial de 1970.
  • Marcó 158 goles en 565 partidos oficiales con el Inter y ganó 70 internacionalidades con Italia.
  • Tras retirarse en 1977, trabajó como directivo del Inter y del Torino, y como comentarista para la RAI.

La sombra de Superga: la tragedia que marcó la infancia de Sandro Mazzola

La vida de Sandro Mazzola estuvo atravesada desde el principio por una de las mayores tragedias del deporte italiano. Tenía seis años cuando su padre, Valentino Mazzola, capitán del legendario Grande Torino y de la selección italiana, falleció a los 30 años junto al resto de la plantilla. El avión fletado que los traía de vuelta desde Lisboa, tras un amistoso jugado con mal tiempo, se estrelló en mayo de 1949 contra la colina de Superga, a las afueras de Turín. No hubo supervivientes. Aquel accidente conmocionó a todo el país.

La figura paterna persiguió a Sandro durante toda su carrera. Cuando en 1964 el Inter conquistó su primera Copa de Europa al derrotar por 3-1 al Real Madrid, el joven Mazzola anotó dos de los goles del conjunto italiano. Alfredo Di Stéfano, leyenda del equipo blanco, le regaló su camiseta al acabar el partido junto a unas palabras que Mazzola recordaría siempre: le dijo que era digno de su padre.

De la cantera del Inter a convertirse en bandera nerazzurra

Nacido en Turín, Sandro vivió una infancia complicada. La separación de sus padres tres años antes del accidente y un episodio traumático tras la muerte de Valentino, en el que fue retenido por la nueva pareja de su padre y escondido en un granero hasta ser devuelto a su madre, marcaron sus primeros años. La familia se trasladó a Milán, donde un excompañero de Valentino les abrió las puertas del Inter. Angelo Moratti, entonces propietario del club, convirtió a Sandro y a su hermano Ferruccio en mascotas del equipo: acudían a todos los partidos de casa vestidos con los colores negriazules y cobraban una pequeña cantidad por ello.

Con el tiempo, ambos ingresaron en la cantera del Inter. Sandro debutó con el primer equipo en 1961, a los 18 años, en un partido insólito: una derrota por 9-1 ante la Juventus. El técnico Helenio Herrera, molesto por lo que consideró decisiones arbitrales injustas, decidió alinear al equipo juvenil en bloque. Mazzola marcó el único gol del Inter desde el punto de penalti, horas después de haberse examinado por la mañana.

Aquel fue el primero de sus 158 goles en 565 partidos oficiales. Se convirtió en pieza clave de un equipo repleto de talento: el cerebro español Luis Suárez, el extremo brasileño Jair, el líbero Armando Picchi y los laterales Giacinto Facchetti y Tarcisio Burgnich, con quienes también compartiría vestuario en la selección.

El Grande Inter: dos Copas de Europa y el catenaccio como bandera

Bajo la dirección de Herrera y su apuesta por el catenaccio como punto de partida para lanzar contragolpes letales, el Inter dominó el fútbol europeo durante los años sesenta. A la victoria sobre el Real Madrid en 1964 le siguió un año después el triunfo ante el Benfica. En 1967 alcanzaron otra final, pero cayeron frente al Celtic de Glasgow. Aquel equipo pasó a la historia como el Grande Inter, heredero del mito del Grande Torino.

El éxito de Mazzola despertó el interés de la Juventus. Gianni Agnelli, presidente del club turinés y patrón de Fiat, le ofreció doblar su sueldo y regalarle un concesionario de la marca. Mazzola rechazó la propuesta y permaneció fiel al Inter durante toda su carrera.

Mazzola y Rivera: la 'staffetta' que dividió a Italia

El nombre de Sandro Mazzola quedará para siempre unido al de Gianni Rivera, su coetáneo y rival en el AC Milan. Ambos ejercían un papel similar sobre el campo, y el seleccionador Ferruccio Valcareggi consideraba imposible hacerlos convivir en el once. Ya habían coincidido en la humillante eliminación de Italia ante Corea del Norte en el Mundial de 1966. Dos años después, Rivera se perdió por lesión la Eurocopa en la que Italia, liderada por Mazzola, derrotó a Yugoslavia por 2-0 para conquistar su primer título continental.

Eran dos figuras opuestas: Rivera, creativo y habitual de las portadas de revistas; Mazzola, conocido como 'Il Baffo' por su eterno bigote, un futbolista más versátil, pragmático y constante, de vida tranquila y alejada de los focos.

El Mundial de 1970 y la final perdida ante el Brasil de Pelé

Para resolver el dilema de cara al Mundial de 1970, Valcareggi ideó la llamada 'staffetta': Mazzola jugaba el primer tiempo y Rivera lo sustituía en el segundo. Aquel experimento funcionó hasta la final contra Brasil, pero se desmoronó en el peor momento. El seleccionador retrasó el cambio y, cuando Rivera saltó al campo, Italia ya perdía 3-1. Quedaban seis minutos y no hubo tiempo para que incidiera en el partido. La 'Canarinha' de Pelé levantó el título.

Cuatro años después, en el Mundial de Alemania 1974, Valcareggi juntó a ambos en el once. El equipo, ya envejecido, no superó la fase de grupos y pareció dar la razón a las reservas que el técnico siempre había tenido. Mazzola terminó su carrera internacional con 70 partidos y 22 goles, por los 60 encuentros y 14 tantos de Rivera.

La lógica hacía pensar que dos figuras tan enfrentadas no podían ser amigas. Sin embargo, un mes antes de su fallecimiento, Mazzola lo dejó claro en una entrevista con La Gazzetta dello Sport: entre ellos existía una rivalidad sana y un respeto inmenso.

Qué hizo Sandro Mazzola tras colgar las botas

Mazzola se retiró en 1977 tras siete temporadas como capitán del Inter. Pasó entonces a los despachos del club, donde fue responsable de fichajes como los del delantero brasileño Ronaldo o el defensa argentino Javier Zanetti. Entre 2000 y 2003 ejerció como director deportivo del Torino, el club de su padre. También trabajó como comentarista para la RAI, narrando los triunfos de Italia en los Mundiales de 1982 y 2006.

Le sobreviven su esposa, Graziella, y sus cuatro hijos: Ilaria, Valentina, Sandro y Paolo.

Preguntas frecuentes

¿Qué ganó Sandro Mazzola en su carrera?

Con el Inter de Milán conquistó dos Copas de Europa (1964 y 1965), cuatro títulos de la Serie A y fue capitán durante siete temporadas. Con Italia ganó la Eurocopa de 1968 y alcanzó la final del Mundial de 1970.

¿Quién era el padre de Sandro Mazzola y qué le pasó?

Su padre era Valentino Mazzola, capitán del Grande Torino y de la selección italiana. Falleció en 1949, a los 30 años, en el accidente aéreo de Superga, cuando el avión del equipo se estrelló cerca de Turín.

¿Qué fue la 'staffetta' entre Mazzola y Rivera?

Fue la fórmula ideada por el seleccionador Ferruccio Valcareggi para el Mundial de 1970. Mazzola jugaba la primera parte y Gianni Rivera lo sustituía en la segunda, una solución de compromiso ante la dificultad de alinear juntos a ambos mediapuntas.

Elaborada a partir de la información de The Guardian.