Quique Sánchez Flores: "No veo ningún rival peor que nosotros"
Quique Sánchez Flores ha comparecido ante los medios en la previa del derbi vasco ante el Athletic Club. El técnico del Deportivo Alavés ha defendido la tranquilidad del vestuario pese a encadenar dos derrotas consecutivas en LaLiga y ha explicado cuál es el origen de los problemas que está detectando en su equipo.

Quique Sánchez Flores ha analizado este viernes la complicada visita del Deportivo Alavés a San Mamés, donde este fin de semana se disputa el segundo derbi vasco de la temporada. El entrenador albiazul ha querido lanzar un mensaje de calma tras las dos derrotas consecutivas encajadas en el campeonato liguero y ha asegurado que tiene perfectamente identificados los motivos por los que el equipo ha bajado su rendimiento en las últimas jornadas.
- Quique Sánchez Flores confía en las opciones del Alavés de repetir el triunfo de la temporada pasada en San Mamés.
- El técnico estudia rotaciones por la acumulación de minutos en una semana con tres compromisos ligueros.
- El preparador albiazul identifica el centro del campo como la zona donde se deciden los partidos.
- El Alavés ocupa la sexta posición de la tabla pese a las dos derrotas recientes.
- Quique advierte de la velocidad y la presión alta del Athletic como principales amenazas.
El regreso a San Mamés, un estímulo para el Deportivo Alavés
El técnico babazorro no esconde que jugar en el feudo rojiblanco siempre resulta incómodo por la forma en la que aprieta el Athletic y su afición. Sin embargo, prefiere quedarse con el recuerdo positivo del curso anterior, cuando el conjunto vitoriano consiguió llevarse los tres puntos de Bilbao. Quique Sánchez Flores entiende que, si su equipo ya fue capaz de ganar allí una vez, dispone de argumentos para repetir la gesta y completar un partido sobresaliente cuidando cada detalle.
Gestión de cargas físicas en una semana de tres jornadas
La exigencia del calendario ha obligado al cuerpo técnico a planificar con mimo la distribución de minutos. Quique explicó que los técnicos se plantean dosificar esfuerzos cuando hay tres partidos en apenas unos días, ya que no todos los futbolistas pueden disputar los tres encuentros completos. El preparador albiazul reconoció que en los dos primeros duelos de la semana se puso mucho peso en jugadores que ahora llegan con una carga importante en las piernas, por lo que no descarta introducir novedades en el once para el duelo en Bilbao.
El análisis del Athletic Club: velocidad, presión y ritmo alto
Preguntado por el rival, Quique no escatimó elogios hacia un Athletic Club que considera muy peligroso. Destacó su dinamismo, la velocidad para correr los espacios y la capacidad de presionar para impedir que el Alavés juegue por dentro. El técnico albiazul apuntó que, más allá del relevo en el banquillo, el conjunto bilbaíno mantiene muchas señas de identidad y ha modificado principalmente la estructura de ataque.
El origen de las dos derrotas y la lectura del nivel real en LaLiga
Lejos de dramatizar, el entrenador puso en valor el gran arranque de campeonato de su equipo. Ganar tres de los cuatro primeros partidos fue tan sorprendente para el entorno como para el propio vestuario, pero el equipo siempre quiso mantenerse en esa zona de privilegio. Ahora, instalado en la sexta plaza, asume que las dos últimas jornadas han estado marcadas por pequeños detalles que no se resolvieron a favor del Alavés.
Muchos de los rivales son mejores que nosotros, muchos son parecidos a nosotros y no veo a ningún rival peor que nosotros.
Con esta reflexión, Quique Sánchez Flores situó al Alavés en un nivel medio de la competición y recordó que el equipo es plenamente consciente de la realidad en la que se mueve. El vestuario mantiene la tranquilidad porque el mensaje del cuerpo técnico es claro: hay que seguir compitiendo cada jornada sin perder de vista que la igualdad en la zona media es máxima.
El centro del campo y el dibujo, las claves tácticas del Alavés
El preparador albiazul le dio una importancia capital al centro del campo, una zona donde se definen la mayoría de partidos. Con dos delanteros en el once, el Alavés dispone de menos efectivos en la fase de creación, por lo que el flujo del juego debe trabajarse de forma distinta para que los balones lleguen en las mejores condiciones a la punta de ataque.
Sobre el sistema, Quique explicó que lo que menos le gustó del último encuentro fue la lentitud en la defensa de basculación cuando el equipo jugó con línea de cuatro atrás. El matiz es relevante: no es lo mismo defender con cinco que con cuatro. Por eso, el técnico no dudará en retomar y pulir cualquier aspecto táctico que aleje al bloque de esa intensidad y dinamismo que tan buenos resultados le ha dado cuando ha jugado junto.