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Rafa Yunta y el caso que reabrió la herida entre Real Madrid y Barcelona tras el 11-1 de Copa

La semifinal de Copa de 1943 entre Real Madrid y Barcelona dejó una de las goleadas más recordadas del fútbol español y una reconciliación forzada que duró apenas unos meses. El intento de fichaje de Rafa Yunta por el Barcelona en 1945, denunciado por Santiago Bernabéu con un notario como testigo, convirtió un contrato amateur en el nuevo detonante del enfrentamiento entre ambos clubes.

varelaPorvarela8 min de lectura
Fotografía antigua en blanco y negro del viejo estadio de Chamartín, escenario de la semifinal de Copa de 1943 entre Real Madrid y Barcelona.
Fotografía antigua en blanco y negro del viejo estadio de Chamartín, escenario de la semifinal de Copa de 1943 entre Real Madrid y Barcelona.

El 11-1 con el que el Real Madrid eliminó al Barcelona en las semifinales de la Copa 1942-43 no solo marcó una de las goleadas más duras del duelo entre ambos clubes: también activó una reconciliación dirigida por el régimen que duró apenas unos meses. El intento del Barcelona de incorporar a Rafa Yunta, un interior toledano que jugaba como amateur en el Madrid, terminó en una denuncia ante la Federación y en una sanción que reabrió la herida en 1945.

  • El Real Madrid remontó el 3-0 de la ida con un 11-1 en Chamartín tras una semifinal marcada por un ambiente hostil y una expulsión discutida.
  • Ambos clubes escenificaron después la llamada Copa de la Concordia con dos amistosos y numerosos actos protocolarios.
  • Santiago Bernabéu diseñó una trampa para destapar el contacto entre Rafa Yunta y el secretario del Barcelona, Joaquín Labuena.
  • La Federación suspendió a Labuena por dos años y prohibió a Rafa Yunta fichar por el Barcelona durante el mismo periodo.
  • El caso puso fin a la paz pactada: para el madridismo hubo incumplimiento de un acuerdo y para el barcelonismo, una encerrona preparada.

Cómo se llegó al 11-1 en el viejo Chamartín

El Barcelona ganó 3-0 el partido de ida disputado el 6 de junio de 1943. La crónica que envió al diario madrileño YA su jefe de deportes, Eduardo Teus, atribuyó la derrota del Real Madrid a un ambiente feroz que habría arrastrado al árbitro Fombona a cometer errores decisivos. El relato caló en la capital y convirtió la vuelta en una cuestión de agravio.

El ambiente previo al encuentro del 13 de junio fue muy caldeado. Un fabricante de pitos de hojalata multiplicó la producción para venderlos cerca de las taquillas de la calle de la Victoria, y el público acudió al estadio con la idea de que había que devolver aquella supuesta ofensa. El duelo se jugó en el viejo Chamartín, situado prácticamente donde hoy se levanta el Bernabéu aunque con una orientación distinta, paralelo a la calle Padre Damián.

El Real Madrid salió lanzado: Pruden abrió el marcador a los seis minutos y Barinaga amplió la ventaja en el 28. Poco después llegó la expulsión de Benito por una falta sobre Alsúa. El árbitro Celestino Rodríguez pitó la infracción justo cuando Barinaga marcaba el 3-0, una jugada que no concedió, y ante la bronca que se formó optó por castigar al jugador azulgrana con una tarjeta roja que el entorno barcelonista consideró excesiva.

En inferioridad numérica y bajo una atmosfera atronadora, el Barcelona encajó seis goles más en dieciséis minutos. El descanso llegó con 8-0 en el marcador y, según el relato que ha perdurado, el entrenador Nogués resolvió que su equipo no saldría a disputar la segunda parte. Un agente se presentó en el vestuario visitante y conminó a los jugadores a volver al césped bajo amenaza de ser conducidos al calabozo. La segunda mitad dejó tres goles más del Real Madrid y el tanto del Barcelona, recibido entre burlas.

La reacción del régimen y la imposición de nuevos presidentes

Aquel episodio se convirtió en un problema para el régimen, que trataba de evitar que el fútbol alimentara recelos que pudieran derivar en tensiones territoriales. La federación multó a los dos clubes. Enrique Piñeyro, Marqués de la Mesa de Asta y presidente del Barcelona, dimitió, y tras él dejó el cargo su homólogo madridista Santos Peralba.

En el Barcelona, la intervención gubernamental llevó al cargo a Josep Antoni de Albert Muntadas, un industrial textil que renunció a los 35 días para asumir la vicepresidencia de la Federación Catalana. Su sustituto fue José Vendrell, coronel en la reserva. En el Real Madrid llegó Santiago Bernabéu, exjugador, exsecretario del club y funcionario de Hacienda que había combatido en el bando franquista durante la Guerra.

La Copa de la Concordia, una paz escenificada entre Real Madrid y Barcelona

Nada más asumir la presidencia, Bernabéu propuso cerrar la herida con un doble amistoso entre ambos clubes. El primero se disputó el 31 de octubre de 1943 en Madrid como homenaje a Monjardín, antiguo compañero de delantera del propio Bernabéu. El protocolo fue cuidado al detalle: el Ayuntamiento agasajó al Barcelona, la expedición visitó El Alcázar de Toledo, acudió invitada al Hipódromo y cada jugador visitante recibió un mechero de oro y una ánfora de plata para el club.

El partido terminó con empate a uno. El Barcelona devolvió las atenciones el 26 de diciembre, día de San Esteban, con un recibimiento que incluyó una misa en la Mercé, una visita al Pueblo Español de Montjuïc y un entrenamiento conjunto del que dejaron constancia los fotógrafos. Antes del encuentro, que servía como homenaje al retirado Antonio Franco, el coronel Vendrell bajó al césped a saludar uno a uno a los jugadores madridistas y les regaló un reloj.

El Barcelona ganó 4-0 y se llevó la Copa de la Concordia, un trofeo creado para la ocasión. Aparentemente, seis meses después del 11-1 la relación entre ambos clubes había recuperado la calma. Pero la tregua resultó frágil.

Rafa Yunta, el fichaje que la reventó: la trampa con notario de Bernabéu

En verano de 1944 el Real Madrid incorporó a Rafael Yunta Navarro, un interior toledano de Ocaña que había destacado en la Ferroviaria y el Toledo. Llegó como amateur, con una compensación muy baja, y se asentó como titular. Hacia el final de la temporada empezó a reclamar una mejora de sus condiciones. El club fue dando largas y el jugador, impaciente, se movió.

Los futbolistas con ficha amateur no estaban sujetos al derecho de retención que atenazaba a los profesionales, de modo que podían cambiar de equipo al terminar su contrato sin que su club pudiera retenerles con una simple mejora del 10%. En ese escenario, el Barcelona entró en contacto con Yunta a través de su secretario Joaquín Labuena. El jugador se lo comunicó a Bernabéu para ganar fuerza en la negociación, y la respuesta del presidente cambió la historia.

Bernabéu le pidió que se mostrara receptivo y concertara una reunión con Labuena para el 22 de junio en la cafetería Dollar, en el edificio de La Unión y el Fénix donde confluyen Alcalá y Gran Vía. El presidente madridista eligió la mesa y colocó en la contigua a cuatro amigos, entre ellos un notario que levantó acta de la oferta. Con ese documento, el Madrid denunció el caso ante la Federación acogiéndose a los acuerdos de paz que prohibían tantear a jugadores sin conocimiento de la directiva rival.

La resolución llegó el 29 de noviembre de 1945. La Federación suspendió por dos años a Joaquín Labuena sin llamarle siquiera a declarar y multó a Rafa Yunta, a quien además prohibió fichar por el Barcelona durante el mismo plazo. Con esa sanción, la concordia quedó definitivamente enterrada.

Qué fue de Rafa Yunta tras el caso que dividió a Madrid y Barcelona

La trayectoria de Yunta cambió por completo. De los 23 partidos que disputó en la temporada 1944-45 pasó a dos, diez y seis en las siguientes. Con 28 años se marchó al Real Valladolid, entonces en Primera División, donde rindió bien y comenzó su carrera como entrenador. Después dirigió durante más de dos décadas a equipos de Segunda y logró el primer ascenso a la máxima categoría del Pontevedra en la campaña 1962-63.

Su trayectoria en los banquillos incluyó largas etapas en el Calvo Sotelo de Puertollano y la Cultural Leonesa. Falleció en León a los 91 años. Su nombre quedó sepultado por el paso del tiempo, aunque su caso movilizó mucha tinta en su momento y dejó una evidencia: entre Real Madrid y Barcelona la paz resultó tan escenificada como efímera.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el Real Madrid y el Barcelona jugaron la Copa de la Concordia?

La Copa de la Concordia fue un doble amistoso organizado en 1943 para limar asperezas tras el 11-1 de las semifinales de Copa y las tensiones posteriores. El primer partido terminó 1-1 en Madrid y el segundo lo ganó el Barcelona por 4-0.

¿Qué hizo Rafa Yunta para reabrir el conflicto entre Madrid y Barcelona?

Rafa Yunta, jugador amateur del Real Madrid, negoció su incorporación al Barcelona y avisó a Santiago Bernabéu para presionar por una mejora de contrato. Bernabéu preparó un encuentro con el secretario azulgrana y un notario levantó acta de la oferta, lo que derivó en una denuncia federativa.

¿Qué sanción impuso la Federación por el caso Rafa Yunta?

La Federación suspendió por dos años a Joaquín Labuena, secretario del Barcelona, sin llamarle a declarar. También multó a Rafa Yunta y le prohibió fichar por el Barcelona durante ese mismo periodo.

Elaborada a partir de la información de El Mundo.